Junta Histórica

Huss, caudillo eterno

Un total de 254 partidos disputó el Negro Huss con la divisa fortinera.

Hoy cumpliría 96 años quien fuera una referencia insoslayable de las décadas del 40 y 50. Oscar Huss construyó su trayectoria futbolística en base a su gran personalidad que infundía respeto en compañeros y rivales. A menos de un año de su partida, su recuerdo es imborrable.

El Negro, tal su apodo, nació el 22 de junio de 1925 e hizo todas las divisiones inferiores en Vélez Sarsfield. Don Victorio Spinetto fue el director técnico que detectó que podía rendir en la defensa –en inferiores había jugado como insider y delantero-, le cambió el puesto, lo sumó al plantel profesional y lo hizo debutar en la máxima categoría el 14 de octubre de 1945 frente a Chacarita, amplia derrota por 4 a 1, junto a Víctor Curutchet, y en reemplazo de Blas Angrisano, el otro habitual titular de la última línea.

Poseedor de un remate fortísimo, convirtió muchos goles de tiro libre desde posiciones lejanas al arco rival y formó una dupla inigualable junto a Ángel Allegri, que sumada a Miguel Rugilo en el arco, se repetía de memoria cuando de Vélez se hablaba. Gran capitán velezano durante años, fuerte, guapo, macizo, un día le pegaron un terrible pelotazo en la cabeza que lo dejó aturdido, siguió jugando casi en estado de semiinconsciencia: terminó el partido, saludó a todos y se desmayó recién en el túnel.

Siempre en el Fortín, entre 1945 y 1957, Huss así se describió alguna vez: “Creo que toda defensa debe contar con un hombre firme, que gane cuando va al choque. A mí nunca me llevaron por delante”.

Indiscutido en el XI inicial durante una docena de temporadas, hace unos años en una entrevista con el Sitio Oficial, recordó con nostalgia aquella inolvidable formación de 1953, despojada por los fallos arbitrales de la posibilidad de pelear por el título, equipo del cual fue puntal y referente: “Era un grupo homogéneo, sin discusiones y muy unido. Salía a ganar en cualquier cancha, no arrugaba. Conjugaba la experiencia de los más grandes con la juventud de los pibes que empujaban como Conde o Sansone. Jugábamos más sueltos, con más creatividad que en la actualidad, sin tantas obligaciones tácticas. Además de la guapeza y la entereza teníamos buen toque de pelota por la jerarquía de las individualidades, y el buen manejo de Ferraro y Mendiburu”.

El Negro Huss disputó su último partido con la camiseta fortinera sobre su piel el 15 de diciembre de 1957, único encuentro que disputó en ese Torneo, en el marco de una victoria ante Racing por 2 a 1 en el José Amalfitani, en la misma tarde en que se retiró otro ídolo: Juan José Ferraro.

Ya alejado del fútbol grande, jugó para Sportivo Palermo, en la tercera categoría de ascenso. Su brillante y enorme trayectoria en Vélez abarcó 254 partidos: 250 por torneos regulares, 2 por Copa Británica y 2 por Copa Adrián Escobar. Convirtió 17 goles.

El pasado 24 de septiembre, nos dejó pero su legado permanece inalterable. Con profundo amor y gratitud le rendiremos siempre tributo a una leyenda velezana como super ser Oscar Antonio Huss.