Fútbol

De La Fuente: “Sería un sueño jugar un Juego Olímpico”

De La Fuente y la medalla continental.
Por Carlos Martino

Hernán De La Fuente viene de ser Campeón con la Selección Argentina Sub23 en el Preolímpico de Colombia y de certificar la clasificación nacional a los Juegos Olímpicos de Tokio. Feliz, el lateral velezano dialogó con el Sitio Oficial sobre su experiencia y sus deseos de decir presente en la cumbre magna del deporte mundial.

La felicidad se le nota y no es para menos. Viene de vivir unos días fantásticos en una experiencia inolvidable, única.

Salir campeón con la camiseta de la Selección Argentina no es cosa frecuente, independientemente de la categoría. Sólo unos privilegiados tienen esa divina suerte de sumar a su palmarés laureles con la albiceleste.

Hernán De La Fuente es uno de los jugadores que grabó para siempre su nombre en las páginas doradas del fútbol argentino y sudamericano. En la reciente participación nacional en el Preolímpico Sub23 disputado en Colombia, buscando además plaza para los inminentes Juegos Olímpicos de Tokio este año.

En el estadio Hernán Ramírez Villegas, en el departamento de Risaralda en tierras de ballenato y café, comenzó el sueño. Un sueño de gran magnitud que por la proximidad y la vorágine, cuesta asimilar.

“Me lo dijeron muchas personas que era un logro muy importante y que con el tiempo iba a valorarlo. Todavía no me doy cuenta de lo que conseguimos, pero estoy muy feliz de haber salido campeón con la camiseta de la Selección”, se sincera Hernán con el Sitio Oficial.

El camino previo al torneo fue largo. El equipo Sub23 se fue formando en cada amistoso, en cada fecha FIFA, en cada citación o entrenamiento. Con poco tiempo de trabajo. Le tocó compartir la previa con compañeros como Francisco Ortega y Lucas Robertone; como también con el Monito Vargas, hoy en el Espanyol de Barcelona. Pero quedó él. Fue el único representante fortinero en un grupo que alcanzó la gloria hace un par de días. “Cuando salió la lista definitiva me mentalicé en lo que venía y desde los primeros amistosos que tuvimos en cada fecha FIFA traté de dar todo para estar en el Preolímpico. Con la citación confirmada me propuse lograr la clasificación y el campeonato”.

En el debut con triunfo ante Colombia (2 a 1) no le tocó jugar. Tampoco sumó minutos en la segunda fecha, cuando el rival era Chile y también fue éxito argentino. Vibró desde el banco la experiencia seleccionada. Sin embargo, desde la tercera victoria en fila, ante Ecuador, De La Fuente ingresó al once inicial y fue importante en la fase final jugando todos los cotejos hasta la coronación. “Quería jugar. Nunca me imaginé que podía hacerlo con la camiseta de la Selección y menos salir campeón. Lo soñé, como cualquier chico que empieza a jugar al fútbol pero nunca lo pensé seriamente”.

Hernán, como tantos chicos en el juvenil, encontró en la figura de Fernando Batista un referente. El entrenador tuvo la llegada justa al plantel para liderarlo hacia la conquista, conformando un muy buen plantel. “El Bocha es un técnico que trabaja mucho en lo defensivo, cierra muy bien las líneas. Llegó muy claro el mensaje a pesar de los pocos días que tuvimos de entrenamientos en la previa. Ve muy bien los partidos y su manejo de grupo es muy importante. Se formó una muy buena base y eso es lo más valioso”.

Parte de esa conducción que destaca el Pitu de parte del cuerpo técnico estuvo en mantener la cabeza de todos enfocada ante cada desafío. Pensar en el rival próximo, no volar más allá y darlo todo por la camiseta. Conceptos fundamentales para inculcarle esto jóvenes que hacen sus primeros pasos en el fútbol grande, más allá que las urgencias y los tiempos modernos los enfrenten con la presión y las exigencias desde pequeños. “Nos mentalizamos a ganar e ir partido a partido. Nunca fuimos más allá del encuentro que venía. El grupo estaba muy unido y eso fue lo que nos llevó a tener una mentalidad ganadora. Hay muchos jugadores que ya juegan en Europa o en Primera, con una cabeza muy positiva. Eso nos llevó a ganar cada partido”.

El equipo estaba unido y llegaba el momento de dar el salto. El lateral de Vélez lo recuerda. Fue el jueves 6 de febrero cuando sintió que estaba todo listo para ser campeón. No fue fácil. “Cuando jugamos con Colombia que ya se había dado antes el resultado con Uruguay, estábamos en la entrada en calor y ahí empezamos a caer que si ganábamos éramos campeones. En el primer tiempo no se vio nuestro mejor juego, pero en el segundo ya la mente estaba puesta en ganar”.

Lo destaca y valora mucho más De La Fuente este título con la Selección, porque fue la confirmación del camino en tiempo de dudas. La llegada de Tomás Guidara al club le abrió competencia y le limitó sus chances. De todas formas, cada entrenamiento y los minutos que le tocó estar sumaron para alcanzar el objetivo. “Fue un premio a no bajar los brazos. No me tocó jugar los últimos seis meses y fueron muy duros, porque uno siempre quiere estar. La convocatoria a la Selección fue algo que me mostró que estaba haciendo las cosas bien. Todo esto es una gran ayuda para estar bien, mejorar, ayudar y sumar minutos acá en Vélez”.

Es imposible no seguir soñando pero con los pies en la tierra. La vuelta olímpica, las fotos con la copa y medalla quedarán enmarcados en algún rincón familiar de la casa. Dependerá de él la soledad de ese cuadro o seguir decorando su palmarés. Tokio está cerca. Muy cerca. “Una vez que logramos la clasificación, mi objetivo es tratar de estar en el próximo partido de Vélez. También tengo que trabajar fuerte para estar en la lista porque sería un sueño jugar un Juego Olímpico”.