Vélez no pudo superar la resistencia de Godoy Cruz y terminó derrotado durante la noche del miércoles en Liniers, en el recupero del 20º capítulo de la Superliga.
La visita, de andar dispar en el torneo doméstico, consiguió la ventaja desde los doce pasos a los seis minutos de juego; ante un Fortín errático ante el arco, y que contó con un gran número de situaciones para igualar y hasta dar vuelta el resultado.
En la antesala la directiva reconoció a Lautaro Giannetti (100 partidos) y Hernán De La Fuente (campeón preolímpico); además se vivió un clima de emotividad por la despedida de Gastón Giménez que partirá a la MLS de Estados Unidos.
En cuanto al equipo que venía de vencer a Argentinos el domingo, Gabriel Heinze dispuso de dos variantes. Ingresaron De La Fuente y Robertone por las bajas de Guidara y Janson.
En el amanecer del encuentro y cuando todos se estaban aún acomodando, el Tomba encontró el gol anhelado. Penal de Cufré a Freites y fue Juan Brunetta el encargado de cobrar la falta desde los doce pasos. Hoyos fue para el mismo lado, pero el remate cruzado y bien esquinado del punta, encontró la red y el desahogo para los dirigidos por Sciaqua.
Desde allí y con casi todo el partido por delante, Vélez fue en busca de la igualdad. Sin mucha claridad en la primera etapa, así y todo, contó con una muy clara en los pies de Pablo Galdames que encontró la figura de Rodrigo Rey. También tuvo un remate que se fue cerca Ricky Centurión, pero fue poco para ese pasaje de para un equipo que intentaba acercar peligro pero no encontraba los caminos ante un adversario que cada vez se refugiaba más cerca de su arquero.
El complemento iba a encontrar lo mejor del conjunto de Liniers en búsqueda del empate. La primera fue un cabezazo alto de Maxi Romero, tras un centro por derecha de Centurión. Desde allí, un sinfín de opciones con alta carga de riesgo sobre el arco de Rodrigo Rey que respondía como podía.
Vélez tuvo fácil, cinco jugadas manifiestas de gol que no pudo concretar. Un cabezazo de Maxi Romero que dio en el travesaño, y el rebote le quedó en la cabeza a Centu, que sin el arquero, desvió su testazo por encima del arco. Otra de Ricky, habilitado por izquierda magistralmente por Thiago, que enfrentó al arquero y definió cruzado impactando su remate en el palo. Una pared de Thiago y Giménez, para que el Tonga remate de volea y el balón se fuera muy cerca del palo. El error de Rey que quiso descolgar un centro, perdió el balón y en el rebote sorprendido, Robertone le metió la suela a la pelota para que la encuentre el golero en la línea. Tremenda. Por último, lo tuvo Centurión de palomita pero también desvió su cabezazo. No había caso, el arco estuvo cerrado.
Godoy Cruz tuvo dos contras que encontraron buena respuesta de Hoyos: una saliendo a jugarse la piel ante Badaloni y otra para tapar un remate cruzado de Alanís en dos tiempos.
Penel, de muy flojo arbitraje y muy permisivo con la pierna fuerte de la visita, omitió un claro penal en el complemento de Almeida sobre el ingresado Agustín Bouzat, que pudo haber cambiado la historia.
El dato feliz fue que volvió Ricky Álvarez a ponerse la camiseta de Vélez de manera oficial, mostrando pinceladas de su delicada zurda; mientras que Gastón Giménez desplegó la categoría de su sublime pie izquierdo por última vez con la V en el pecho, y recibió, con lágrimas en los ojos, una gran ovación del hincha.
Vélez perdió una chance inmejorable de asegurar el podio; posición que buscará mantener y confirmar en su visita del lunes ante Unión, en la última función de la Superliga.