Al menos 30 años de pago consecutivo de cuota social, en medio de un ciclo económico a nivel país que incluyó auge, recesión, depresión, recuperación... y viceversa. El sentimiento y la fidelidad al club de sus amores atravesó tiempo y espacio y hoy, 103 Socios Activos (21 Mujeres y 82 Hombres), ya son Vitalicios. Para toda la vida, su compromiso quedó sellado a fuego con el Club Atlético Vélez Sarsfield.
El hombre y sus circunstancias: Año 1982, el punto de partida para que hoy
103 personas sean Vitalicias de amor y fidelidad. El marco nacional indicaba un
necesario y anunciado detrimento del Gobierno Militar, sumado a una infausta
guerra que todavía encierra víctimas que dejaron su cuerpo en el campo de
batalla y otras que aún dan pelea en la contienda del olvido. Respecto a Vélez,
un equipo repleto de figuras (Carlos Bianchi, Pedro Larraquy, Norberto Alonso,
Nery Pumpido, entre otros) y timoneadas por Juan Carlos "Toto" Lorenzo, que
no cumplieron con las expectativas en el Nacional y Metropolitano de aquel año.
El fallecimiento de José Ramón Feijoo, y la inauguración de la Pista Atlética
del Polideportivo, algunas de las efemérides que ilustraron el punto de inicio.
¿Qué circunstancias llevaron a 21 mujeres y 82 hombres a un pago
incondicional de cuota social? Múltiples factores, pero sin dudas que el amor a los
colores está por encima de todo. Algunos socios desde nacimiento, aunque el Estatuto del club dice que
a partir de los 18 años de edad y el abono consecutivo de la cuota social
por 30 años, te convierte en Vitalicio. No importa si el bolsillo estuvo flaco,
si te quedaste sin trabajo o te divorciás. El tributo al amor tuvo su correlato
en la imagen que ilustra esta nota.
Hasta diciembre de 2012 pagaron religiosamente, desde enero de este año
dejaron de hacerlo y este viernes 8 de noviembre, a partir de las 20, el Salón Integral del
Polideportivo los recibió con una nueva categoría societaria. Sus familias y
amigos estaban presentes. Quizá algún padre o abuelo que abonó por ellos los
primeros años, también. 103 pruebas de amor más allá de cualquier contexto
económico, conquista de títulos o broncas por derrotas dolorosas. Templaron su
ánimo y nunca dejaron de colaborar con el club.
El Presidente Miguel Calello agradeció profundamente la fidelidad y el
compromiso. Y así fueron desfilando de a uno a recibir su medalla y diploma
distintivo. Comenzando por las Damas, el conductor del evento, Carlos Cárrega,
también iba llamando a los padrinos o madrinas de ceremonia. Después fue el
turno de los Caballeros. Entre ellos, uno de los Vicepresidentes de Fútbol
Amateur e incansable laburante, Horacio Demarchi que junto a su hermano Alfredo arribaron a este
momento único.
Asimismo, Marcelo Zesare, miembro del Órgano de
Fiscalización y nuevo Vitalicio, destacó que "Toda la vida acá, con mi viejo
primero y mis hijos después. Y el diploma me lo entregó mi amigo y compañero de
ruta, Rogelio Peirano. Desde chiquito me inculcaron que debíamos ayudar al club
en lo que necesite". Por el mismo rumbo, Fabián Osvaldo Flores, otro de los distinguidos, dijo que "es un
orgullo terrible, una de las cosas más lindas que me pasó en la vida. Afloran muchos
recuerdos de cuando eramos chicos y veníamos a la vieja pileta. A la cancha
nunca dejamos de venir. Soy socio desde los 10 años, y hasta los 18 la cuota la pagaron mis
padres, y esto es un reconocimiento a ellos también".
Por ahí andaba feliz María del Carmen González Domínguez, portando su medalla y en compañía de su esposo Eduardo y su hija Yanina. O Carlitos María De Marco, orgulloso vitalicio que conoce el Polideportivo de memoria. Todos bajo la atenta mirada de Gabriel González, Presidente del Departamento al que ahora pertenecen. Un total de 103 almas fortineras que, como rezaba el diploma que les entregaron, fueron "Distinguidos por su apreciable colaboración, apoyo y aporte incondicional a través del tiempo a nuestra querida institución".
El hombre y sus circunstancias, dos de ellas fundamentales e ineludibles: Pasión y Compromiso por los colores. La razón más elocuente de un amor para toda la vida.
Diego Luis Guitian
@DLGuitian