Junta Histórica

Supercampeones

El 29 de junio de 2013 Vélez superó en por 1 a 0 a Newell´s, con gol de Lucas Pratto, y se proclamó Supercampeón del Fútbol Argentino. La fiesta del campeón se disfrutó en el campo y en las tribunas del Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, inundadas por un impresionante caudal de hinchas velezanos.

Se ganó en el césped y se ganó en las tribunas. Si hay algo que se recordará in eternum de aquella gesta del 29 de junio de 2013, será el torrente de más de 10000 hinchas que acompañó -bien merecido lo tenía por brindarnos tantas alegrías- al equipo comandado por Ricardo Gareca, pavimentó de azul y blanco los 1100 kms de ruta, copó el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza y no cesó de alentar durante los intensisimos 90 minutos de juego a sus futbolistas en el choque ante Newell´s.

El partido fue un cruce con los típicos tintes coperos que se solían ver en la década del 70. O una réplica de batallas -aunque en esta ocasión el premio final era mayor- como las desarrolladas ante los leprosos en 1985, en Junín, por el Torneo Nacional; o los retos por Copa Libertadores de 2006 y 2013. Áspero, disputado en cada pelota dividida, repleto de condimentos y atractivos, y con fuego en el cemento que se trasladaba al campo y se reflejaba en cada quite, en cada pase, en cada intervención de los protagonistas. Una verdadera final.

Vélez, campeón del Torneo Inicial 2012, arribaba a la cita en un momento de opacidad del ciclo del Tigre, pero era un conjunto acostumbrado a estos duelos de hacha y tiza y contaba con jugadores de vasta experiencia en este tipo de cruces. Newells, conducido por Gerardo Martino, flamante consagrado en el certamen Final 2013, alineaba en sus filas a apellidos pesados como Heinze, Casco, Pérez (Pablo), Rodríguez (Maxi), y Scocco entre otros

El Fortin lució mejor en el arranque, con un Fernando Gago iluminado en ese primer tramo del enfrentamiento, manejando los piolines en la mitad de la cancha, y con un Pratto indomable, en el pico de rendimiento de su carrera. Y fue el Oso quien, a los ocho minutos, rubricó esa inicial superioridad. Tras un desborde del incansable Emiliano Papa por izquierda, dominó la pelota en área contraria, enganchó ante su marcador y con un zurdazo alto sobre el palo derecho hizo inútil el esfuerzo de Nahuel Guzmán.

A partir de la apertura del marcador, se equilibró desarrollo. Los rosarinos empezaron a empujar y a los 27´ Fabián Cubero le cometió infracción a Maxi Rodríguez dentro del área, fue expulsado por el juez Néstor Pitana por doble amonestación, y los de Gareca, con mucho por jugarse, quedaron en inferioridad númerica.

Y entonces emergió otra de las grandes figuras de la tarde noche cuyana, el oriental Sebastián Sosa, quien adivinó la intención del ejecutante del penal, Ignacio Scocco, y con una notable estirada sobre el poste izquierdo evitó la igualdad.

La expulsión del defensor marplatense generó un pronto cambio en el esquema inicial diseñado por el Flaco Gareca, quien dispuso el ingreso de Peruzzi por Iván Bella con la finalidad de reordenar la estructura. Gino se acomodó en la posición de Poroto y el carril derecho fue ocupado, en función de volante, por un hipersacrificado Lucas Pratto, quien en esa jornada, no solo por su decisivo gol sino también por su despliegue infatigable, terminó de ratificar su condición de ídolo del pueblo velezano.

Con diez HOMBRES, y un amor propio y coraje enormes, sustentado por el respaldo que bajaba desde las gradas pintadas con nuestros colores, Vélez aguantó agazapado a la espera de alguna contra todo el complemento, se paró con firmeza y orden refugiado en campo propio, y frenó con oficio las desprolijas arremetidas de su rival que, con el correr de los minutos, comenzó a entrar en un terreno de desesperación, lo que, por el contrario, generó tranquilidad en las huestes fortineras.

Con un Sosa gigante bajo los palos, tapando todo lo que le tiraban; con un hormigonado defensivo sólido edificado por Seba Domínguez y cía, Vélez fue construyendo un triunfo épico, inolvidable, que lo coronó, con justicia, como Supercampeón, como el mejor de la temporada, ante un adversario calificado, y favorito para la cátedra en las encuestas previas.

Pitó Pitana y todavía resuenan los ecos de un festejo imborrable, muy lejos de casa pero a la vez muy profundo en todos nuestros corazones. La vuelta a Liniers fue eterna, pero enmarcada en un contexto inmensa felicidad.

Con este resultado Vélez no solo logró la captura de una nueva estrella (la 15ª), sino que además obtuvo la clasificación para la Libertadores y la Sudamericana 2014, y el acceso al desafío por la Supercopa Argentina.

Mendoza fue testigo y escenario de una actuación magnífica, con todos los matices tácticos que confluían en un equipo único, que nos llenó de orgullo durante varios años.

Un verdadero Supercampeón.

Sebastián Sosa y Lucas Pratto van rumbo al abrazo. El delantero marcó el gol y el golero detuvo el penal de Scocco. Ambos contribuyeron a la conquista.​

SÍNTESIS

VÉLEZ SARSFIELD   1

Sebastián Sosa; Fabián Cubero, Fernando Tobio, Sebastián Domínguez, Emiliano Papa; Iván Bella, Franco Razzotti, Fernando Gago, Federico Insúa; Lucas Pratto y Facundo Ferreyra.
Suplentes: Germán Montoya, Juan Sabia, Agustín Allione, Ezequiel Rescaldani. 
DT: Ricardo Gareca.

NEWELL´S  1

Nahuel Guzmán; Marcos Cáceres, Santiago Vergini, Gabriel Heinze, Milton Casco; Pablo Pérez, Lucas Bernardi, Rinaldo Cruzado, Víctor Figueroa; Ignacio Scocco, Maximiliano Rodríguez.
Suplentes: Sebastián Peratta, Víctor López, Diego Mateo, Horacio Orzán, Fabián Muñoz. 
DT: Gerardo Martino.

Goles: PT: 8´Lucas Pratto.
Cambios: PT: 29´Gino Peruzzi por Iván Bella; ST: 18´Martín Tonso por Rinaldo Cruzado, 23´Lucas Romero por Lucas Pratto, 27´Maximiliano Urruti por Pablo Pérez, 27´Francisco Cerro por Fernando Gago.
Amonestados: Fabián Cubero, Sebastián Sosa, Federico Insúa, Emiliano Papa, Santiago Vergini, Rinaldo Cruzado, Pablo Pérez.
Incidencias: PT: 28´expulsado Fabián Cubero por doble amonestación, 30´Sebastián Sosa le contuvo un penal a Ignacio Scocco.
Árbitro: Néstor Pitana.

El hincha velezano copó Mendoza y alentó todo el encuentro. Campeones también en las tribunas.