La juvenil de Vélez de 17 años tuvo su ansiado estreno en la máxima categoría en el empate del sábado ante El Porvenir. La jugadora, compartió su emoción, el valor del esfuerzo y el apoyo en los momentos difíciles.
Juana llegó el año pasado a la Reserva del Fortín y se destacó rápidamente aportando rapidez y festejos de gol al equipo.
Luego de su gran trabajo en las Inferiores, finalmente el momento llegó en la 3era fecha del Torneo de Primera B 2026. La juvenil contó cómo vivió este gran paso en su carrera y dijo: "La verdad es algo que estaba esperando hace un montón de tiempo, un montón de años. Lástimosamente no se dio el resultado que esperaba, empatamos, pero en lo personal estoy muy feliz".
Detrás de ese logro hay un camino que no siempre fue fácil. En ese recorrido, el acompañamiento de su entorno fue fundamental para sostenerse en los momentos más difíciles. "Mi familia estuvo presente siempre, me apoyaron en las malas, en las que a lo mejor no se veía el sol", comentó, y agregó: "También agradecerle a mi psicólogo, que me acompañó en un momento muy malo". Luego, con la voz entrecortada, dejó una reflexión que resume su proceso y señaló: "Aprendí que la constancia y la disciplina son lo más importante, en todos los hábitos del día a día".
Russo vio al debut como la base de todo y manifestó: "Sé que a partir de acá arranca mi carrera profesional. Muy feliz por este logro, pero ahora empieza lo lindo".
Y aunque tiene objetivos a corto plazo, su sueño es claro. "Quiero tener una carrera, poder consolidarme. Amo el deporte y quiero vivir para el deporte. Para mí esto es un sueño", concluyó Juana.
La fábrica no se detiene, en las inferiores se forman jugadoras con talento, carácter y sueños de Primera. El trabajo de hoy es el futuro de este gran club.