Fútbol Femenino

“El grupo que formamos nos hará llegar muy lejos”

Referentes. Florencia y Carolina son las voces protagonistas de un grupo de mujeres que desea seguir haciendo historia.
Por Diego Guitian

Florencia Cotrone y Carolina Davidoff son las Capitanas del primer equipo. En medio de la pandemia, nos contaron cómo llevan el aislamiento y se fueron en elogios por el gran grupo humano que es el Fútbol Femenino de Vélez.

Hace más de tres meses que no se dan un abrazo. Ese mismo gesto fraternal que las define por completo y que les sirve de puente para dar cauce al amor que sienten entre ellas. Una para todas y todas para una. Así se conocieron cuando hace un par de años empezaron a jugar al fútbol en Vélez. Y hoy, son las máximas referentes de un equipazo que vive y respira por el sueño de ascender a Primera B. Florencia y Carolina son evidencia pura, parte sustancial de un grupo de mujeres que se sienten protagonistas y siempre van por más.

Mientras aguardan con ansias retornar y verse las caras todas juntas en la Villa Olímpica, ambas coinciden en la buena organización que están implementando para entrenar a través de las vías digitales. "Practicamos cinco veces a la semana, el Profe Nahuel Alonso nos envía las rutinas y nos adapta los ejercicios al espacio de cada una; 3 o 4 veces son via Zoom y otras a través del Whatsapp. También contamos con trabajos prácticos del entrenador Nicolás Gallicchio y de Daniel Cielinski donde hay análisis de partidos, jugadas, conceptos, técnica y táctica", destaca Cotrone mientras que Davidoff enfatiza lo bien que están aprovechando el tiempo más allá de la rutina típica:

"Vemos series o películas, como Juegos de Honor, Pibes de Oro, Ecos del Mundial y la serie del Barcelona por Netflix. Estamos teniendo muchas videollamadas con jugadores como Cubero, Seba Domínguez, Belén Potasa, Aldana Cometi y Agus Barroso. Hablar con futbolistas de elite nos mantiene motivadas. Además ejercitamos la táctica, mucho más que otros equipos, y le estamos sacando mucho provecho a toda esta situación no sólo dentro de la cancha sino también desde afuera".

Ni bien se decretó el confinamiento desde la extinta Superliga y la AFA se decidió dar por concluida la temporada del Fútbol Masculino en todas las categorías. Pero la misma celeridad no se mostró con las mujeres, donde sólo se dejó en claro que Boca era el Campeón de Primera División. Tigre y Vélez encabezan el Torneo de Primera C y el primer rumor que surgió fue que ambos equipos ascenderían directo con casi toda la segunda rueda por disputarse pero...no se llegó a confirmar nada desde calle Viamonte.

"AFA nos tiene en una incertidumbre constante. Esto de formar parte de categorías femeninas, hace que siempre estemos 20 pasos atrás", dice con bronca la volante central y agrega que: "se decía que íbamos a ascender con Tigre pero también que se va a definir en cancha, que sería lo más justo. De todas formas estamos segundas por algo, y tenemos mucho mérito de subir porque trabajamos un montón". En tanto, la marcadora central asegura que están expectantes y deja en claro la postura del plantel: "todas queremos ascender jugando y además pelearle a Tigre el campeonato. Pero también vemos que la situación cada vez es más compleja para retomar el torneo, así que aceptaremos la decisión que se tome. Sólo pedimos que la comunicación entre AFA y los clubes sea más fluida, sería muy importante en este momento".

Todas Juntas. Luego de cada partido, que normalmente terminan con saldo positivo, las jugadoras posan en un foto clásica y de fondo, los familiares que van a todos lados.

Entrenamiento hogareño (pero a conciencia y dándolo todo) por un lado, decisiones burocráticas por el otro. Ese es el panorama de las pibas pero el "mientras tanto" se hace más fácil por la enorme calidad que muestran como grupo. El plantel Femenino es un puño cerrado en dirección al sueño de todas: el ascenso. Y sus capitanas así explican esa alquimia que se nota a simple vista.

Dice Florco: "todas tenemos claro hacia dónde vamos como equipo. Compartimos el compromiso, la pasión, el esfuerzo, el compañerismo, y la comunicación constante para evitar malos entendidos; constancia y sobre todo el respeto por la compañera, cuerpo técnico y rival. Tener todo esto en común como grupo hace que sea más fácil la convivencia. Tenemos muchas juntadas donde nos divertimos y eso ayuda mucho a la hora de entendernos adentro de la cancha" .

Agrega Tormenta: "si algo destacamos con Flor es el grupo. Creo que si tuvimos una discusión, no la recuerdo. Es difícil con tantas mujeres que haya buena onda y todo eso se vio reflejado en esta caurentena. Jamás pesó la desmotivación; todas estamos trabajando para ascender. Siempre una tira para adelante, la otra alienta y nadie se queda atrás. Cuando terminamos de entrenar a la noche, nominamos a unas para que bailen y a otras para que canten. La verdad que nos reímos un montón, de igual forma en el grupo de Whatsapp. Destaco el grupo que tenemos porque es lo que nos hará llegar más lejos".

Por supuesto que haber emprendido juntas el camino del doble comando desde la Capitanía, es un vivencia que comparten con mucha felicidad. "Las decisiones las tomamos juntas, nos hablamos un montón. Por eso las cabezas somos dos, por más que una lleve la cinta. Y siempre tiramos para arriba y tratamos de no dejar sola a ninguna compañera. La motivación es clave para que las cosas se den de la mejor manera buscando lo mejor para el equipo", fundamenta Davidoff. Y Cotrone agrega que "por suerte desde hace varios meses que Caro está disponible al 100% para ayudarme y llevar a cabo cualquier actividad e idea. Complementamos muy bien el rol que nos toca y siempre hablamos de lo contentas que estamos de llevar al grupo adelante".

Mientras Carolina ya entrena a la par luego de sufrir la rotura de ligamentos cruzados en una de sus rodillas ("sólo me falta el trabajo de campo y de contacto"), Florencia nunca dejó que se caiga. Se buscan todo el tiempo, como en la salida clara desde el fondo cuando la número 6 se apoya en la 5 y empieza a circular el balón. De hecho, planean estudiar juntas en el curso de entrenadora de fútbol. En su afan de ser responsables en base al comportamiento que evidencian como líderes del equipo, enfatizan el amor por lo que hacen:

"Ser capitana es una gran responsabilidad que se disfruta mucho. Se trata de ser lo más profesional posible dando el ejemplo adentro y afuera de la cancha. Buscamos hacer valer la camiseta, el Club que estamos representando y que la actitud no se negocia nunca ¡Las Pibas nos subimos al tren y no vamos a parar hasta dejar a Velez en lo más alto!".