Fútbol Femenino

Sueñan a lo grande

Por Diego Guitian

A casi un mes de su último partido oficial, el Fútbol Femenino persiste en el sueño de todas: el ascenso de Categoría. Poco más de la mitad del torneo disputada posicionan al equipo en los puestos de vanguardia mientras la actividad continúa cimentándose firme en sus bases.

El cosquilleo que recorre el cuerpo de cada una de las 36 futbolistas, se extiende a la sociedad. Quedarse en casa a causa de una pandemia que estremece al mundo, no es para nada agradable. Pero hay que arreglárselas como uno pueda, en función del cuidado colectivo que demanda esta emergencia sanitaria que sacude, golpea y deja algunos sueños stand by. Sin embargo, en el caso de las dirigidas por Nicolás Gallicchio, la ilusión no se apaga y sigue en marcha. El máximo anhelo de alcanzar uno de los dos cupos para ascender de Categoría, mantiene desveladas a las pibas en tiempos de noches largas y días sin horarios.

La cuarentena encontró a las jugadoras cinco días después de golear 5-1 a Chacarita por la fecha 18 del certamen, tercer capítulo de la segunda vuelta de un torneo que comprende 30 episodios y solamente los dos primeros ascienden a Primera B. Hoy serían el líder Tigre (50 Pts, J: 18, G: 16, E: 2, GF: 65 y GC: 7) y su escolta Vélez (45 Pts, J: 18, G: 14, E: 3, P: 1, GF: 57, GC: 9).

En tercer lugar aparece Argentino de Merlo, el único rival que venció a Las Fortineras, con 40 unidades y una presentación menos. Todo indica que la polarización que ejercen dichos conjuntos en la lucha por subir, va marcando una tendencia que recién en las primeras jornadas una vez que vuelvan al ruedo, podrá verificarse: el resto de los equipos está quedando muy lejos de pelear por los puestos de arriba. San Miguel (34), Ituzaingó (32) y Cañuelas (31), son los que más cerca aparecen.

Es así que Vélez defiende mucho más que un sueño por conseguir el pase de categoría. Las actuaciones hasta el momento también refrendan un proyecto que no detiene su crecimiento desde que la actividad surgió a comienzos de 2018. Y ya sea en el Campus Victorio Spinetto o en la Villa Olímpica, las chicas vivencian un deporte que las está incluyendo cada vez más.

Hoy en día 107 mujeres practican fútbol en la Institución: 36 en Primera, 22 en Reserva, 25 conforman las Categorías 2007 a 2003, y otras 24 son las nacidas entre 2008 y 2015. Una cifra espectacular en función del poco tiempo que el Fútbol Femenino lleva afincado en el Club.

En medio del campeonato de Primera C, Vélez ya consiguió el primero de los dos propósitos anuales: se aseguró el boleto para disputar por primera vez la Copa Federal, competencia que reúne a los mejores elencos de las tres divisionales y es una suerte de Copa Argentina. En tanto que la Reserva (Sub 21) dirigida por Daniel Cielinski, en un torneo unificado entre las tres Categorías, disputó 9 partidos hasta el momento con los siguientes guarismos: Ganó 4, Empató 2 y perdió 3. Números que invitan a soñar teniendo en cuenta que normalmente se enfrentan ante rivales que a veces las superan en rodaje y experiencia en Primera A.

Mientras el deseo de volver a jugar no se interrumpe, las chicas dividen sus días con rutinas de entrenamientos y análisis de videosGallicchio y el Profe Nahuel Alonso, diagramaron una serie de tareas que día a día les entregan a las chicas a través del grupo de WhatsApp. La semana pasada fue a doble turno desde sus hogares. La primera parte del día incluyó ejercicios en zona media del cuerpo y fuerza, y por la tarde, una práctica más aeróbica.

Nada está librado al azar, por eso el presente que defienden con tanto orgullo. Y como la mejora debe ser continua incluso en tiempos de aislamiento social, preventivo y obligatorio, la observación de videos también forma parte de lo cotidiano: examinar jugadores en distintos puestos, mirar encuentros de la Selección Femenina en el Mundial de 2019, y responder preguntas de situaciones de juego a través de imágenes de partidos del año pasado que ellas mismas jugaron. Desde las áreas de Piscología y Nutrición, también llega fecundo material para las jugadoras. Todo dentro de la lógica y dinámica que imprime un Club como Vélez para todos sus deportistas.

Cuando la vida retorne a cauces "normales", ahí estará la verdad de todo lo trabajado en estas semanas desde casa. Resulta muy difícil proyectar la vuelta pero el sueño no se altera: Ascender y como manda el Legado Fortinero, "formar" jóvenes valores para que el día de mañana integren el primer equipo. Por supuesto que ascender a la categoría inmediata superior sería el primer gran sueño de una Institución que no para de hacer historia dentro del Fútbol Femenino. Tiempo al tiempo. Trabajo y más esfuerzo es lo que resta, dado que por Liniers y la Villa Olímpica se conoce muy bien eso de anhelos alcanzados cuando de luchar se trata. Y las pibas no serán la excepción.