Fútbol

Vélez 1-0 Instituto

Por la 1° Fecha del Torneo Clausura, Vélez derrotó 1-0 a Instituto de Córdoba. Manuel Lanzini marcó el único tanto del encuentro luego de una gran jugada colectiva.

Manu a puro grito celebra su conquista mientras lo abraza Pellegrini. Vélez ganó en el debut del Clausura.Foto: Hernán Mauricio
Foto: Hernán Mauricio

Setenta y cinco días después de la última vez en casa, Vélez volvió a presentarse oficialmente en el José Amalfitani. El estreno en el Torneo Clausura terminó con una victoria sobre Instituto. Con puntos por mejorar, sí, pero arrancar ganando siempre es bienvenido.

El Fortín hizo valer su protagonismo y encontró el premio en una gran definición de Manuel Lanzini, autor del único tanto de la jornada cuando finalizaba la primera etapa.

Con una base integrada mayoritariamente por futbolistas surgidos de la Villa Olímpica (15 de los 23 jugadores convocados), el equipo mostró por momentos el carácter que pretende consolidar su entrenador: presión alta, intensidad para recuperar la pelota y la intención permanente de asumir el protagonismo. Vélez fue creciendo con el correr de los minutos, dominó la posesión y encontró en el buen pie de sus volantes los caminos para instalarse en campo rival, aunque durante gran parte del encuentro le costó traducir ese dominio en situaciones claras de peligro.

El desahogo llegó minutos antes del descanso. Lanzini apareció con toda su jerarquía para romper la resistencia cordobesa y hacer estallar al Amalfitani con una precisa definición de zurda, luego de una gran jugada a puro toque: Elías Gómez envió un pase rasante poco más adelante de mitad de cancha; Manu abrió las piernas para dejar correr la pelota y permitir que Florian Monzón tocara hacia atrás para Tobías Andrada, quien asistió de primera al número 22 para definir mano a mano.

En ese primer tiempo, Instituto había generado las ocasiones más claras gracias al buen trabajo de sus hombres por las bandas. En todas respondió con seguridad Tomás Marchiori, que volvió a demostrar su jerarquía bajo los tres palos. Justamente el arquero, que durante el primer semestre solo había disputado dos encuentros por la Copa Argentina, no evidenció su falta de rodaje y respondió cada vez que el equipo lo necesitó.

El complemento ofreció una mejor versión de los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto. De hecho, Vélez comenzó mejor, aunque con el correr de los minutos la Gloria adelantó sus líneas en busca del empate. A partir de ese escenario aparecieron espacios en el fondo cordobés y El Fortín dejó pasar situaciones muy favorables para liquidar el encuentro. Los ingresados Alex Verón y Diego Valdés tuvieron sus oportunidades, pero Marcos Ledesma y el poste izquierdo les negaron el grito, respectivamente. El pitazo final encontró a jugadores e hinchas celebrando un comienzo alentador. 

Más allá de los tres puntos, Vélez batalló, supo sufrir cuando el desarrollo así lo exigió y encontró respuestas desde el carácter para sostener la ventaja. El camino recién empieza, pero el primer paso ya está dado. Triunfo en casa y ahora será tiempo de pensar en la visita del próximo jueves a Talleres de Córdoba, otro de los representantes de la Docta.