El Fortín se despidió del Torneo Apertura en la primera llave de eliminación directa. Pronta exclusión en la competencia y bronca, en una jornada donde la amplía tenencia de pelota nunca pudo traducirse en un gol. Incluso con un hombre de más desde los 10 minutos del segundo tiempo.
En una noche de gran acompañamiento por parte del público fortinero, Vélez asumió el protagonismo desde el inicio, intentando imponer condiciones a partir de la circulación y la presión alta.
El conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto buscó profundidad y generó aproximaciones sobre el área rival, aunque sin lograr la precisión necesaria en los últimos metros. Con los caminos por tierra muy obstruidos, la vía más utilizada fue mediante el balón detenido a partir de tiros de esquina, donde tanto Lisandro Magallán como Emanuel Mammana tuvieron sus oportunidades de cabeza: la de Licha se fue cerca, mientras que el testazo del defensor de 30 años fue atenazado por Nelson Insfrán.
Gimnasia encontró la ventaja en una acción aislada, donde Joaquín García, según el juez Andrés Gariano, desestabilizó dentro del área a Marcelo Torres. Polémica decisión. El propio delantero tomó la pelota y definió cruzado, al ras del piso y bien equinado, donde por poco no llegó Álvaro Montero al rebotar el balón contra el poste e ingresar al arco.
Abajo en el marcador de arranque y a partir de allí, el desarrollo se volvió favorable para la visita, que apostó al orden defensivo y al contragolpe. Vélez mantuvo la iniciativa durante gran parte del partido, empujando con intensidad y acumulando hombres en ataque en busca de la igualdad.
En el complemento, el Fortín redobló esfuerzos. Y a los 10 minutos se quedó con un jugador más que el Lobo por una fuerte entrada de Enzo Martínez sobre Manu Lanzini. Tarjeta roja cobrada y definida a través del VAR.
El equipo inclinó aun más la cancha, pero entre la falta de eficacia y las respuestas del arquero rival, el resultado no pudo modificarse. Se mantuvo la actitud y la búsqueda hasta el final, aunque no alcanzó para revertir la historia. En la chance más clara, Florián Monzón pateó "un penal en movimiento" tras pase de Lanzini y el balón se fue por arriba del horizontal. Ni el tiro del final...
Con la desazón de una nueva eliminación temprana luego de redondear un buen desempeño en la etapa clasificatoria, el equipo no logró darle al hincha el resultado esperado.
A levantarse, Fortín. Tu historia así lo exige.