Si bien le tocó sumar menos minutos de los esperados vestido de celeste y blanco, la experiencia adquirida y el crecimiento ganado en ese tiempo de preparación en Chile, no tienen precio.
Para Thiago Almada fue sin dudas dar un salto mayor al que comenzó a dar hace unos meses en el fútbol grande de nuestro país con la camiseta de Vélez.
Una de las joyas de la cantera velezana conversó en exclusiva con el Sitio Oficial y repasó algunas sensaciones de lo que dejó el Sudamericano Sub 20, donde la Argentina consiguió boletos para el Mundial de Polonia y el Panamericano de Perú de este año.
"Fue una muy linda experiencia jugar el campeonato con la camiseta de la Selección Sub 20. Muy feliz por los compañeros que tuve porque conformamos un muy lindo plantel. Me llevo muy lindos recuerdos del sudamericano", dijo el Guayo.
Si bien este talento nacido en Fuerte Apache de 17 años, la camiseta de la Selección Argentina la utilizó en amistosos, fue la primera cita oficial en la que le tocó representar al fútbol de nuestras tierras. Desde su perspectiva y su asombro, las vivencias de un pibe que comienza a crecer con el amor por lo que hace. "Te emociona todo, el campeonato, cuando empieza a sonar el himno, la gente alentando, todo. Representar al país es una responsabilidad enorme".
Thiago dejó su huella en tierras trasandinas. No sólo por su calidad, su gambeta y su vértigo. También se anotó en la red en el certamen, con un buen gol de tiro libre. De todas formas, la emoción de ese grito sagrado quedó empañada porque en aquel encuentro, Ecuador terminó dando vuelta el resultado y fue derrota para la Selección de Batista. "El gol de tiro libre me desahogó un poco porque no venía jugando. De todas formas, no sirvió de mucho porque ese partido perdimos".
Para Almada, también fue una complicación el tener que jugar con poco tiempo de recuperación, algo muy cuestionado a la organización de la competencia. "Me tocó jugar algunos partidos, el que más jugó fue Pancho (Ortega) y por lo que vi es realmente difícil jugar cada 24 o 48 horas. Así y todo, lo hicimos muy bien"; sin embargo, lejos de enojarse por no haber tenido la continuidad deseada, el pibe reafirma que "siempre voy a dar lo mejor de mí, me toque jugar o no".
Los sueños están para desearlos y finalmente soñarlos. Al "Guayo" lo ilusiona estar en la cita máxima de juveniles que se disputará a mediados de año en Polonia. "Ahora tengo la cabeza puesta en el club, pero ojalá Dios quiera que tenga la oportunidad de jugar el Mundial".
Para el final, Thiago dejó escapar su sentido de pertenencia para con el club y lo que significaba estar lejos mientras sus compañeros se jugaban muchas cosas en las primeras fechas del reinicio de la Superliga. "Veía los goles, pero nos mentalizábamos en estar ahí. Igual, tenía muchas ganas de volver".