Es emblema y capitán. Sus brazos dan cuenta de cada título alzado. Su pecho, el orgullo de ser el sostén del manto más preciado por todos. Su corazón, el que lo lleva a vencer las leyes de la física y le da una bofetada al calendario.
Más allá de ser el jugador que más veces vistió la camiseta velezana, su grandeza toma aún más fuerza en su liderazgo positivo. Desde el lugar que le toque, siempre va a tirar para adelante y ser apoyo para sus compañeros.
Fabián Cubero transita una nueva pretemporada. Una de las tantas que ya son difíciles de enumerar para su exitosa carrera. Con la ilusión de ayudar a Vélez a recuperar ese papel protagónico que lo llevó a las portadas de todos los medios entre tanta celebración de campeonatos.
"Estamos trabajando mucho en la parte táctica con el técnico. En lo físico ya terminamos y ahora estamos ultimando detalles para arrancar la Superliga de la mejor manera. Tenemos muchas ilusiones puestas en este torneo"
Su ilusión está bien fundada, más allá de las partidas de dos hombres que componían la columna vertebral del equipo ya sea por la experiencia en cuota de gol, o por el crecimiento de un juvenil que no tiene techo en la zona medular del juego. Pero Vélez se está reforzando, y Fabián también fortalece esa idea de seguir tirando para adelante. "Al término de cada torneo uno sabe que puede haber bajas. Fueron partidas importantes para nosotros, pero también están llegando jugadores de jerarquía que nos van a ayudar mucho y van a ser muy útiles para lo que viene".
Además sabe que lo más relevante, antes de pelear por conseguir algo, es la conformación de un plantel unido y fuerte. "Estamos armando un gran grupo, como el que tuvimos el torneo pasado. Eso fue lo más importante que tuvimos para ganar la mayor cantidad de partidos".
Los amistosos encendieron alarmas respecto a la sequía de gol del equipo. Las igualdades en cero atentan contra la tranquilidad de un plantel que trabaja duro en Ituzaingó. Desde su experiencia, el capitán aclara que "en las pretemporada siempre se habla de todo y sobre los mismos temas. Que no lo podés ganar a un equipo de otra categoría, o por ahí que no estamos haciendo goles; en realidad lo que se mira es el funcionamiento del equipo. El técnico ensaya distintos tipos de esquemas. Para eso son las pretemporadas, para prepararse para lo que viene. Estamos buscando variantes y tratando de perfeccionarnos como equipo, con lo que Gabriel pretende de nosotros dentro de la cancha. Los resultados se van a ver en el torneo".
Lo nombró sin dar nombre y apellido en muchos pasajes de la entrevista. Cuando habla del entrenador, Cubero está hablando (obviamente) de Gabriel Heinze. Lo destaca porque mucho de lo bueno que fue mostrando el conjunto sobre el cierre del pasado semestre tuvo que ver con su arribo. "Cambió mucho Vélez con Heinze. Es otra idea de juego, otra filosofía. El equipo tuvo una transición al inicio que después se vio reflejado más cerca del final, mostrando un gran nivel y mucha superioridad ante los rivales. Siempre dependés de los resultados, pero a nivel juego, estuvimos muy bien" .
"Este torneo va a ser fundamental arrancarlo como terminamos el anterior. Necesitamos el compromiso de todos para que se vea reflejado ese crecimiento"
En cuanto a los objetivos, el mítico marplatense se permite soñar en grande. Su trayectoria lo avala y por qué no creerle. "Siempre la cabeza la tenemos que poner en pelear más arriba. Eso nos va a motivar y nos va a llevar a ser mucho más competitivos. Cuando pensás en cosas grandes te olvidás de pelear abajo. Nuestra meta es meter a Vélez en las copas y ser protagonistas".
Verlo entrenarse a sus casi cuarenta, es un ejemplo. Cuando a muchos las piernas comienzan a flaquearle con la exigencia de los trabajos de pretemporada, él se dosifica para terminar sin muestras sensibles de cansancio. Su físico lo trajo hasta aquí y sabe que esa es la fórmula. Después, será decisión del entrenador ubicarlo en el once inicial o no. Para apoyar a sus compañeros, no hace falta estar dentro de la cancha. "Estoy con mucho entusiasmo y tratando de aportar lo que puedo dar, desde mi experiencia, el protagonismo, del querer ayudar desde dónde me toque. Cada uno tiene que aportar su granito de arena y lo entiendo porque la experiencia me lo avala. Siempre tenés que pelear un puesto entre los once, y sino pelear desde donde te toca estar. Eso habla bien de un capitán y de alguien que quiere lo mejor para el club y sus propios compañeros".
En tiempos donde la palabra no vale ni un centavo y hay escasez de dioses, demostrar fidelidad es una tarea más que utópica. Mientras se descuelga el poster de otros, el suyo sigue siempre firme junto al corazón del hincha fortinero. "El cariño de la gente es lo que te hace seguir creciendo. Hay que agradecer siempre al hincha porque en alguna parte vivimos de ellos y es muy gratificante cuando tenés ese cariño afecto. El amor que me gané todos estos años fue por mérito propio, porque siempre intenté dejar todo y nunca me relajé. Eso el hincha lo valora mucho".