Fútbol

“La 2003 de Vélez es de las mejores categorías del fútbol argentino”

A horas del encuentro decisivo para conocer al Campeón de Octava División, Ariel Zárate analiza a sus dirigidos y se ilusiona con algo más que ganar un campeonato el próximo domingo. "Juegan el fútbol que siento, el que siempre defendí dentro de una cancha", dice el Chino. Y agrega: "Es un placer verlos jugar y observar cómo crecen día a día".

Por Diego Guitian

Fiel a la familia de la cual proviene, Ariel Zárate cumplirá 45 años el próximo 13 de julio y en cada segundo de vida, respiró, respira y respirará fútbol. Tras una dilatada carrera que empezó en las inferiores de Vélez, sin debutar en Primera se fue a jugar a Italia cuando tenía 19 años siguiendo los pasos de su hermano Sergio, el Ratón, para luego recorrer un largo periplo entre Alemania, México y España repartido en siete equipos. El ascenso argentino lo vio volver para jugar en Morón, Tristán Suárez y finalmente retirarse en All Boys, donde debutó en la máxima categoría del fútbol doméstico. Colgó los botines en 2011 pero no dejó el fútbol, porque su currículum dice que fue Mánager del Albo y Director Técnico de Deportivo Merlo en 2015. 

Hoy encara su segundo año como entrenador del Fútbol Juvenil velezano y el domingo disputará su primera final. La Octava División buscará defender su título (conseguido en Novena) enfrentando a San Lorenzo en el predio de Boca en Ezeiza. El Chino, abre el diálogo asegurando que "me siento muy bien en Vélez y adaptado al ambiente. Aprendo cada día porque eso te da dirigir inferiores. Siento que mejoré como entrenador y me queda muchísimo por mejorar”.

-Cuando tomaste las riendas del equipo, ¿sabías que ibas a dirigir a la categoría con mayor potencial que tiene la institución?

-La tenía vista a la 2003. Creo que no sólo es la mejor categoría de Vélez sino en general en el fútbol argentino, es de las mejores. No he visto hasta ahora una categoría que tenga tanta jerarquía, tanta posesión de pelota siendo tan chiquitos porque no nos olvidemos que tienen 14 años. Es un placer desde mi lugar verlos jugar y cómo crecen día a día.

-¿Qué se le puede agregar a un equipo tan parejo siendo entrenador?

-Tengo en claro que cuando uno toma un equipo tan formado, lo único que debe hacer es mejorar los aspectos por desarrollar. Por ejemplo, nos cuesta defender a veces. Incluso así, repito, es de las mejores categorías que he visto.

-Tomando en cuenta tu paladar futbolístico, el mismo que desarrollaste siendo jugador, ¿atrae más dirigir un equipo que reúne características similares a las que vos pregonabas dentro del campo de juego?

-Eso está claro. Uno concibe el fútbol de una manera pero no siempre te encontrás con jugadores que interpreten lo que vos querés. El año pasado dirigí la 2002 que tenía otra característica de juego, que también era válida e hicimos un muy buen torneo. Y este año me tocó recibir esta categoría que tiene otras características y, de acuerdo a mi paladar, se adapta más a lo que yo quiero.

Arribados al encuentro final, el Chino destaca que “La categoría tiene recursos y todos los condimentos para pelear otra vez el torneo, por jugadores, calidad y esfuerzo. Creo que fuimos superiores a todos los rivales menos con San Lorenzo que resultó un partido muy parejo, mismo en el resultado. Será una linda final la que tendremos por delante”.

Justamente, en la última fecha de la etapa clasificatoria hace dos semanas, Vélez visitó al conjunto de Boedo (igualaron 2-2) y le cortó una racha de 13 victorias en fila. "Se dio un partido parejo porque ellos también atacan muy bien", avisa Ariel.

-En el partido de semifinales contra Argentinos, ¿por qué les costó imponer su juego? Habían comenzado ganando de entrada...

-Creo que se no complicó porque nos conocían, Argentinos plantó un buen partido y terminamos jugando a lo que ellos querían. Pensamos que el 1-0 nos iba a dar tranquilidad pero nos llevó a una vorágine que no nos convenía de ninguna manera: Mucho pelotazo largo y diviendo la pelota. Ya en el segundo tiempo ellos bajaron el ritmo y nosotros nos pusimos el partido al hombro.

-Los entrenadores muchas veces son castigados con los cambios. El sábado, las cuatro modificaciones que hiciste, dieron resultado. Incluso poniendo a quien marcó el gol de la victoria.

-Uno a veces acierta con los cambios porque el jugador que entra te da ese plus que le falta al que está adentro. Tengo un plantel con muchos recursos y con mucha calidad y eso me da soluciones. Por ejemplo Thiago Sánchez, que hizo el 2-1, viene teniendo un torneo muy bueno, convirtió varios goles y de a poco se va ganando su puesto. 

No es casual que Zárate hable de Sánchez: Thiago juega en la misma posición que el Chino ocupaba en sus tiempos de futbolista profesional. Entra y le rinde pero también está Elías Cabrera, el 10 titular de la Octava, un volante de gran panorama y cambio de ritmo. "Es un puesto muy bien cubierto el de enganche. También pueden jugar detrás del 9 o por izquierda; los jugadores con buen pie se adaptan siempre. Es un placer verlos jugar a los dos y cuando puedo los junto", destaca de una zona media que también integran con lujos y goles Matías Soulé, Máximo Perrone y Facundo Pimienta.

-¿Qué final imaginás?

-Será un partido muy parecido al de la última fecha de la etapa clasificatoria. San Lorenzo son dos equipos distintos, uno arriba y otro abajo. En ofensiva tienen mucho potencial y se parecen a nosotros en eso de mirar mucho el arco rival y quedar mal parados. Hay que controlarles el medio que son los que generan el fútbol.

Pasó un año y medio de su retorno al Fortín. Ariel Zárate, el único hermano de la dinastía que no jugó en el club profesionalmente, es el primero de ellos que está a las puertas de un título como entrenador. Podrá coronar o no, pero lo más importante es lo que ya logró: Moldear a una categoría para que Vélez siga teniendo futuro. Y si hablamos de la 2003, será un porvenir repleto de ilusión.