?Vélez es un club formador; forma jugadores, dirigentes, pero sobre todo personas?, son las palabras de cualquiera que tenga la necesidad de poder definir, entre tantas posibles respuestas, qué es Vélez, el Campeón del Fútbol Argentino. Y en tanto club que forma a sus juveniles, una escuela de avanzada recae en el trayecto de amateur a profesional de cada futbolista que llega a Primera. La cantera del Fortín es la insignia principal de esta nueva estrella, con destacados valores a los cuales se les llena la boca de orgullo cada vez que hablan de su segunda casa, la Institución de Liniers.
Ricky Álvarez paseó con su zurda en 14 partidos del último Clausura, marcando 3 goles. Uno de ellos importantísimo en Bahía Blanca ante Olimpo, abriendo el resultado de una victoria vital. Maduró como jugador justo cuando Vélez más lo necesitó y su perfil de player completo (se mueve como doble cinco, enganche o por afuera) es codiciado por las principales potencias europeas. Héctor Canteros e Iván Bella también fueron parte de ese ?grupo de 5 juveniles que ya están para grandes cosas?, como dijo Gareca a comienzos de año. Tito (13 partidos), demostrando su aplomo cerebral, supo jugar muy bien de volante central, suplantando con mucho carácter y ductilidad a Franco Razzotti. También llegó al arco, marcando un gol contra Quilmes y brindando exquisitas asistencias. Iván Bella fue oxígeno permanente en todo el primer semestre, y lo viene siendo hace rato. Es vértigo y desequilibrio, ida y vuelta, por derecha o por izquierda, de a poco se fue animando con su remate de zurda. Jugó en 14 encuentros, 4 de ellos como titular, y sigue pidiendo pista. Gastón Díaz (10 partidos) sufrió altibajos pero siempre dando una mano en su doble función de lateral y volante. No hay que olvidar que su rendimiento lo supo llevar a la Selección Mayor y que su velocidad en ataque, es una de sus principales virtudes. Agustín Vuletich tuvo un semestre record. Debutó en Reserva, marcó 5 goles claves y su arribo a la Primera fue un premio a su esfuerzo. No te da una por perdida, estuvo más para el sacrificio y la asistencia que para definir, pero su bautismo llegó contra Quilmes. En sus 9 partidos como jugador del Campeón, se destacan su primera confirmación como titular ante Olimpo y asistiendo a David Ramírez, en el cuarto gol ante Estudiantes. Citado al Sub 20 recientemente, tiene todo para crecer. Igual que Maximiliano Giusti y Ezequiel Rescaldani, que tuvieron que apurar de golpe su última horneada debido a las lesiones de Silva y Franco a comienzos del campeonato. Ninguno de los dos pudo marcar, y quizás les tocó poner el pecho en una racha de partidos donde Vélez no encontraba su mejor versión. Ambos tienen condiciones, y hay que esperarlos con paciencia y saber que por algo llegaron arriba. Si de paciencia se trata, hay dos que saben y mucho al respecto, Emmanuel Olivera y Guillermo Pfund. El Negro, que debutó el año pasado de la mano del Tigre, tuvo que templar todo su carácter y condiciones en la Reserva del Coio, siendo el capitán del equipo cada vez que jugó. Y el Hacha Pfund, volviendo de una lesión ligamentaria siempre impertinente, sobre todo para un juvenil que intenta consolidare en sus primeros pasos. Los dos tienen condiciones como marcadores centrales, de muy buen juego aéreo y poli funcionales en la defensa. Uno de los jugadores más valiosos que está al límite de la juventud y la de un jugador experimentado, es Fernando Tobio. Supo esperar su momento más allá de las oportunidades que se les negaban; y cuando le tocó ser titular no falló. Bien por Tobio por su gran presente y su proyección a ser un gran titular en el primer equipo de Vélez. Por su parte, el Tanito Mariano Bíttolo viene pidiendo un lugar desde abajo a puro empuje y fútbol. Su juego, técnico y prolijo, lo obliga a salir jugando siempre, con decisión pisa el área rival y cumplió un muy buen último año en Reserva. En el Campeón jugó un partido ante Lanús, reemplazando a Emiliano Papa. Los mellizos Desábato tienen una historia particular. Leandro, o Kolacha, como prefiera, estuvo presente tres encuentros y a quienes lo conocen, no sorprendió su nivel en un partido complicado como frente a Tigre. Tiene condiciones similares a las de Canteros, un claro perfil de capitán y solo le falta agarrar más continuidad. Su hermano Andrés, o Tito, espera por una chance para ocupar el arco de Vélez. Muy buena altura, seguro cuando va abajo, firmó su primer contrato profesional junto con Alan Aguerre. Los dos alternaron muchos partidos en Reserva y todos confían en sus condiciones para poder ocupar ese vació que genera no sacar un arquero de nuestras inferiores desde hace rato. Nos queda hablar de Gino Peruzzi, el lateral volante de la Reserva que desde hace un tiempo es muy tenido en cuenta por Ricardo Gareca. Estuvo integrando la Preselección del Sub 20 hasta hace unos días y también es otro proyecto a concretarse en poco tiempo. Tiene personalidad y mucho ataque en la transición de defensa a ataque. Como también el defensor Juan Ignacio Sills, quien luego de su paso por el fútbol de Costa Rica debutó finalmente en la primera de Vélez para terminar de ser Campeón del Fútbol Argentino, sumando muchas veces desde el banco y siendo siempre alternativa para Gareca.
Del horno salen paladas de jugadores, siempre hay material en la línea de montaje. Vélez apuesta tiempo y dinero en cada uno de sus valores que cierran el círculo perfecto cuando una nota sobre ellos, Campeones también, se redacta para hablar de sus condiciones y sus presentes venturosos.
Diego Guitian.