Tras recargar energías el domingo, el Fortín volvió al trabajo con la mente puesta en sus próximos compromisos. La agenda de este lunes marcó una jornada de alta intensidad, diagramada con doble turno de entrenamientos y concentración completa en el predio para todo el plantel.
?La actividad matutina tuvo su inicio a las 9:00 horas. El primer bloque de la jornada se desarrolló en el primer piso de la concentración, donde los futbolistas y el cuerpo técnico se reunieron en la sala de video para llevar a cabo un profundo repaso y análisis visual.
?A continuación, la delegación se trasladó al gimnasio. Allí, bajo la atenta mirada de los preparadores físicos, los jugadores completaron diversas tareas enfocadas en el acondicionamiento de fuerza y la coordinación, fundamentales para sostener la exigencia de la semana.
?Una vez en el campo de juego, la entrada en calor consistió en una activación motriz que combinó ejercicios de movilidad y trabajos de coordinación con la pelota, preparando los músculos para la intensidad de los bloques técnicos.
?En la primera etapa sobre el césped, Guillermo Barros Schelotto dispuso un ejercicio táctico integral. El foco estuvo puesto en la movilidad constante, la circulación rápida y precisa del balón, culminando con trabajos específicos de finalización para afinar la definición en los últimos metros.
?Para darle un cierre al intenso turno matutino, el entrenador comandó un ensayo formal de fútbol. El plantel se dividió en dos equipos, permitiendo al cuerpo técnico evaluar variantes, probar sociedades y afianzar la idea de juego en una práctica de alta competencia interna.
?Finalizada la actividad, los jugadores compartieron el almuerzo en el comedor de la Villa Olímpica y se retiraron a sus habitaciones para el descanso de la siesta. La acción en el predio no se detiene: a partir de las 16:00 horas, el equipo saltará nuevamente al campo de juego para dar inicio al segundo turno de ensayos del día.