Deportes

De padres a hijos

Todos juntos. Una hermosa postal.
Por Carlos Martino

Los valores del Taekwondo, sobre todo en pandemia, toman un rol protagónico, una forma de vida. La oportunidad de sumar a los padres de los chicos y viceversa a la actividad, es un activo fundamental que manifiesta por estos días.

Es una de las actividades más nuevas en el amplio abanico de ofertas deportivas del club. Desde 2018 y con pandemia mediante, la afluencia de asociados a la actividad creció, tanto en la virtualidad como en esta etapa de prensencialidad con protocolos.

En este último tiempo, se dio la particularidad que muchas madres y padres que habitualmente acompañaban a sus hijos a realizar la práctica activa de Taekwondo en Vélez, se vieron seducidos por la posibilidad de incorporar la disciplina como un estilo de vida.

Cristian DesiderioOctavo Dan ITF, es el Máster encargado de brindar las clases. Su formación deportiva es completísima: Profesor de Educación Física, Personal Trainer en alto rendimiento y preside la Asociacion de Escuelas Integrales de Taekwondo (AEIT).

En él, surjen un montón de preguntas ante este fenómeno del último tiempo que fue respondiendo en un posteo que realizó desde su cuenta personal de Instagram (@desiderio.cristian). Allí surgieron estas reflexiones que buscan encontrar respuestas. La pasión con la que Cristian y muchos profes doctrinan a sus alumnos en el arte del Taekwondo, es sin dudas gran parte de este gancho para otros familiares. Incluso para él que siempre deseó transmitirle a sus hijas la pasión por la actividad y en pandemia, les surgió este interés.

El Taekwondo brinda muchos beneficios a los adultos y mucho más en estos tiempos de cuarentena, de confinamiento, de introspección; de poner el ojo en uno mismo, escucharse, conocerse realmente.

"Considero que todo este contexto ayuda mucho a comenzar con la actividad física, con Taekwondo, a trabajar sobre nuestra salud, a elevar la autoestima, a sentirnos más seguros y combatir el estrés, descargando la bronca con golpes hacia un colchón o una bolsa", escribió Cristian.

El poder compartir la actividad, buscar ese lazo y reafirmarlo desde la disciplina no tiene precio. "Me encanta ver la conexión, la complicidad, los abrazos en plena clase de padres con hijos", asegura el Máster.

Desiderio explota de felicidad y fue así que lo comunicó en su red social. Difundir esta buena noticia en tiempo donde escasean, es primordial. "Por todo esto estoy inmensamente feliz, y agradezco al tkd por darme este privilegio de ser parte de este vínculo y ayudarlos a crecer", redondeó su idea.