Deportes

Sobre ruedas rumbo a la vuelta

Celeste Burgos y Maricarmen San Juan, buscando la excelencia.
Por Carlos Martino

El Patín Artístico de Vélez se refugia en las clases de Zoom manteniendo viva la llama de los deportistas que aman y defienden los colores sobre ruedas. Los testimonios de Maricarmen San Juan, Esteban Bojorge y Celeste Burgos, tres partes de esta historia.

Es indudable que la vida sobre ruedas tiene otro color. Así lo pueden testificar el gran número de deportistas que año a año transitan el camino del Patín Artístico. Ya sea Libre o en Escuela, el arte del patinaje siempre se destaca entre todos los deportes.

La pandemia mundial frenó el andar. Le quitó las ruedas a ese calzado que descansa en una pausa ansiosa volver a rodar. La tecnología se presenta como una muy buena herramienta para suplir la ausencia del entrenamiento en el club. Sin embargo, no llega a cubrir las necesidades de los deportistas.

En medio de ese torbellino de sensaciones en medio del distanciamiento social, se cruzan tres voces más que autorizadas para graficar este momento del Patín Artístico de Vélez.

Maricarmen San Juan, histórica y reconocida profesora con una larga trayectoria en el club. Esteban Bojorge, profesor de la actividad y deportista de élite. Celeste Burgos, patinadora de excelencia en el Fortín. Ellos nos sumergen en el día a día de una disciplina que anhela volver a la pista.

Esteban y Maricarmen, la unión del alumno con la maestra.

“Estamos trabajando muy fuerte con la parte virtual”, cuenta Maricarmen. “El objetivo es mantener a los chicos conectados con la actividad. Es una apuesta muy fuerte, porque una vez que se acostumbran a estar en la casa y se meten con la compu, el teléfono o Netflix, es difícil mantenerlos en contacto con el deporte. Los incentivamos y tratamos de ser lo más innovadores posible en los trabajos que hacemos y que les mandamos”, completa.

San Juan hace principal hincapié en ese “gancho” que se busca para capturar la atención de los alumnos, con juegos, premios; pero por sobre todas las cosas, con la competencia. “Hacemos clases con juegos, les damos premios. Competencias virtuales. Hacemos de todo para mantenerlos en la actividad”.

Fogonear el espíritu competitivo de cada deportista es la mecha que enciende la pasión. Lo afirma Celeste dando su impresión al respecto. “Nos estamos preparando para un torneo que tenemos vía Zoom que está buenísimo. Es algo que armaron los profes ya que todos extrañamos competir”, cuenta. “Nos dieron a elegir la música y una lista de cosas para hacer en la coreo, para armarla nosotros mismos. Es algo que nos hace sacar la creatividad de adentro. Nos motivó mucho hacerlo. Hicimos una prueba con el maquillaje y la ropa. Hubo sorteos con regalos. Estuvo buenísimo”.

En esa búsqueda de mantener al grupo unido, todo termina siendo ganancia para la actividad. Pero también, todo suma para aprovechar el tiempo en pos de perfeccionar aspectos que las competencias y el día a día no permiten.

“Aprovechamos esta etapa de cuarentena para que desarrollen cada vez más habilidades de giros ya que no necesitan mucho espacio para aprender o empezar a hacerlos, Es complicado con las patinadoras que son de élite porque al estar mucho más avanzadas, no necesitan tanto esa etapa de aprendizaje de giros”, analiza Esteban como primera impresión.


“Trabajamos desde las bases, para fortalecer lo que uno aprende desde el principio y tratar de mejorar las cosas que la rutina no permite y uno deja pasar” – Esteban Bojorge.


Bojorge tiene la ventaja de poder transmitir todo lo que fue consiguiendo con experiencia en la pista de la mano de Maricarmen. Hoy, en su rol de profesor, busca la excelencia en cada tarea brindada, con el desafío de la comunicación y enseñanza a distancia. “Con los alumnos trabajamos mucho desde la parte física, adaptándonos a esto de entrenar en casa. Trabajamos mucho para fortalecer todas las zonas, para que, en el regreso, no estén los músculos débiles y puedan volver de a poco a la actividad normal”, remarca Esteban mientras agrega detalles de su especialidad, las figuras obligatorias. “Es una actividad que no es de tanto impacto, por eso aprovechamos para trabajar el equilibrio, la postura, algo que es fundamental. Al fortalecer clase a clase todas esas zonas se ven bastantes progresos”.

Burgos puntualiza desde su visión de deportista, los puntos de la preparación vía Zoom. “Hacemos de todo. En Libre, además del Zoom, nos mandan una rutina de preparación física para calentar para la misma clase o cuando tenemos descanso. También hacemos saltos en zapatillas, trompos con la tablita de spinning. Al no tener los patines, las zapatillas nos ayudan mucho para hacer los ejercicios. En Escuela hacemos preparación física para mejorar la fuerza y la resistencia. También tenemos ensayos teóricos, ya que tenemos que ver exactamente la figura para reproducirla bien. Hacemos trabajos de equilibrio arriba de las sillas o de los patines. Por suerte en mi casa tengo espacio para marcar un círculo, un bucle; eso me ayuda a practicar en las clases”.


“Los sábados, si bien no tenemos clases, los profes hacen vivos de Instagram con otros profes con charlas que están muy buenas también. No son obligatorias pero la mayoría se unen porque están muy buenas” – Celeste Burgos.


El apoyo del cuerpo de psicólogos que tiene el club es una parte importante en el día a día de las patinadoras. Tanto Bojorge como Burgos, destacan el trabajo de contención en las “visualizaciones y manejar los nervios”.

La vuelta a los ensayos presenciales dependerá de los protocolos que ya comienzan a diagramarse y de las autorizaciones de los organismos pertinentes.

“Hicimos algunos protocolos, con charlas que mantuvimos con Fernando San José. Se habló en el marco de entrenador como agente sanitario, como se le lama ahora. Estamos haciendo muchas cosas que tienen que ver con los cuidados en este deporte. De todas formas, estamos a la espera de los protocolos que nos baja la Confederación Argentina de Patín, de la Federación Porteña. Tratamos de focalizarnos y ser lo más ingeniosos posibles para que todo funcione al momento de regresar a la actividad”, dice Maricarmen San Juan.

“Extrañamos mucho volver al club, estar arriba de los patines y deslizar por la pista entera. Estamos cada vez más cerca y se baja un poco más la ansiedad”, agrega Esteban Bojorge.

“Hacemos de todo, no paramos pero no es lo mismo que patinar en las pistas. Estamos desesperados por volver a entrenar en el club porque no es lo mismo. Estar debajo de los patines tanto tiempo nos hace mal. Ojalá volvamos rápido”, finaliza Celeste Burgos.

Celeste y Esteban, en una postal de los tiempos que volverán.