Deportes

Franco Corno: “La cabeza del deportista necesita la competencia”

Por Carlos Martino

Lo afirma Franco Corno, entrenador de las Primeras A y B Damas del Cestoball de Vélez. Cómo viven la etapa de confinamiento, la metodología en la preparación y el apoyo psicológico y social fundamental para las deportistas.

Ir descubriendo el mundo de cada disciplina del club en cuarentena es un lindo desafío. Encontrar que cada uno de los responsables de los deportes velezanos se adaptan e ingenian para lograr resultados óptimos, es sin dudas gratificante.

Así nos encontramos con Franco Corno, entrenador de las Primeras A y B Damas del Cestoball velezano y jugador de la actividad; quien le puso palabras y sentimiento a esta etapa difícil que atraviesa el deporte mundial.

“Nos estamos organizando lo más estructuradamente posible en cuanto a entrenamientos. La idea es no perder la línea ya que habíamos hecho una pretemporada muy buena”, comenzó el relato Franco.

Es todo un reto tratar de mantener activo al grupo en esta fase del confinamiento por la pandemia global del COVID-19. Planificar hoy para ver el fruto mañana, es la cuestión. Así lo entiende el entrenador. “Sabemos que se va a perder fuerza, masa muscular y hasta se va a transformar en grasa; por eso tratamos de mantenerlas lo más activas posible con los entrenamientos para cuando volvamos, tener esa base física y poder hacer mayor hincapié en lo técnico táctico que es lo que más se pierde al no tener el trabajo en cancha”.


“Estamos entrenando tres veces por semana y se les sugirió a las chicas que lo hagan en el horario tradicional para no perder la rutina. Lo que les pedimos es que nos manden una foto o un video realizando la preparación para que nosotros vayamos controlando la actividad”.


Franco tiene plena confianza en sus dirigidas, por eso eligió un plan de tareas con cierta libertad pero con la obligación inalterable de cumplir con los propósitos. Sus jugadoras redoblan la apuesta y van más allá de lo estipulado por el cuerpo técnico. “La realidad es que están muy metidas en la preparación y entrenan mucho más que tres días a la semana. Estoy muy conforme por cómo están trabajando. Lo requerido de asistencia, ya que sigo tomando presentismo, son esos tres días por semana. Eso me sirve para ver quiénes se entrenan o quienes están un poquito más vagas. Lo hacemos para mantener tanto lo humano como lo deportivo de manera activa”.

No todo tiene que ver con la parte física o la preparación. A la par o casi por encima, está lo psicológico. La contención es parte primordial para esta etapa de distanciamiento. Estar cerca aún con todas las imposibilidades del caso, vale doble. Hacer foco en esas cuestiones termina siendo una herramienta que vale oro. “Con cada primera estamos teniendo una reunión semanal de manera más descontracturada para vernos, para saber cómo estamos y hacernos compañía, para mantener el grupo. También tenemos otra reunión semanal con consignas determinadas que vamos viendo, ya sea análisis de partidos, cuestiones personales de grupo. Hemos trabajado mucho con análisis de rivales”, remarcó Corno que además destacó el trabajo del Departamento de Psicología que les está dando “una mano enorme”.

Todo suma para la conexión de todos y mantener viva la llama del Cesto en Vélez. Desde el Departamento Deportivo se suman los viernes video llamadas por Zoom y allí se congregan entre 45 y 50 personas, cuenta Franco.

Además, resulta ser un período de mucho trabajo en conjunto, de perfeccionar al máximo la labor para mejorar la calidad del producto que se baja a las jugadoras. “Los entrenadores estamos teniendo reuniones o charlas más individuales con cada una para mantener el contacto, la confianza, para que sepan que no están solas. Principalmente por un tema de acompañamiento que en esta etapa de cuarentena es lo más importante”.

En lo personal, el trabajo en casa le generó una problemática a este joven entrenador velezano. Replantearse metodologías, formas de llegar a sus dirigidas, todo. Franco cuenta cómo fue ese proceso que aún hoy trata de asimilar. “En lo laboral es un gran cambio. Uno está acostumbrado a estar activo, mismo en el contacto con las demás personas, en el cara a cara. El no ver otra cara que no sea la tuya, que todo sea via celular o computadora fue todo un desafío personal y un ajuste”, señaló y agregó que “somos conscientes de que hay que cuidarnos entre todos, ya que a nosotros también se nos vuelve cuesta arriba esta cuarentena”.


“En un principio fue complicado, generó cierto rechazo, no lo voy a negar. Pero vas viendo que es necesario y que es la herramienta que tenemos, entonces la empezás a usar, a hacer propia y tratas de que sea lo más efectiva posible. Le vamos encontrando la vuelta para que no se vuelva rutinario y llevarlo de a poco”.


Franco no se desempeña solamente como entrenador. Su pasión por el Cestoball la canaliza desde dentro de la cancha. Juega y ha vestido además los colores de la Selección Argentina. Es por eso, que este presente lo afecta por partida doble pero también le sirve para entender la cabeza de las jugadoras que dirije. “En mi caso personal, también compito y entreno de manera activa y no es lo mismo no entrenar, no tener la competencia. La cabeza de un deportista necesita la competencia. Muchas veces el deporte suele ser la escapatoria un cable a tierra. Hay que encontrar otra via que no va a ser la cancha, ni el aro, ni la pelota. Por suerte se está llevando muy bien todo y no se vuelve una carga”.