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Fernando Rilo: “Nos tuvimos que reinventar de alguna manera”

Por Carlos Martino

Fernando Rilo, coordinador y entrenador de Tenis en Vélez, habló sobre la metodología de trabajos para este período de aislamiento social. Cómo estar cerca y cubrir todas las necesidades de los asociados en cuarentena.

El Tenis en la institución ocupa un rol muy importante. Desde la convocatoria de masa societaria que practica la actividad de manera recreativa, hasta quienes se forman desde pequeños en la búsqueda de ser profesionales. En definitiva, de todas formas, lo que se busca es representar a Vélez.

En medio de la cuarentena obligatoria que impuso el Gobierno Nacional a mediados del mes de marzo, dialogamos con uno de los mayores representantes que históricamente tiene este deporte en el club. Es imposible pasar por el Polideportivo, tomar una raqueta en tus manos, practicar y no conocerlo.

Fernando Rilo es el histórico entrenador y coordinador del tenis velezano. Palabra más que autorizada para graficar este presente difícil y complicado para cada una de las disciplinas que conforman el amplio abanico deportivo en el club.

En Vélez, muchos chicos año a año inician con la escuelita, que va de los cuatro a los 18 años, con niveles de iniciación, intermedios y avanzados. Cumplidas todas las etapas, el alumno pasa a la preparación para lo que luego será la etapa de competencia dentro de los torneos que organiza la Asociación Argentina de Tenis (AAT). También, existe un gran número de socios que aprovechan la actividad como una desconexión de la rutina diaria de las obligaciones; también como sinónimo de amistad, de compartir un buen rato rodeado de buena gente.

Todo eso quedó en pausa. La obligación de quedarse en casa es primordial y la creatividad para mantener el contacto aún mayor. Las herramientas tecnológicas ofrecen esa posibilidad y se ponen a favor del grupo de trabajo. Así Fernando mantiene chats por video con un gran equipo técnico de entrenadores conformado por María Julia Santiago, Ariela De Marco, Eduardo Munguias, Rodrigo Alcaráz y Sebastián Martínez Quilindro.

“Estamos haciendo reuniones semanales con los profes vía Zoom, para ver cómo podemos mantener un contacto diario y frecuente con los tenistas”, cuenta Yogui. La comunicación entre los que llevan a cabo las actividades es fundamental, para acercarse a los alumnos y socios con el fin de perfeccionar diversas cuestiones técnicas.


“Siempre me gusta buscar el lado positivo, y en este caso, si algo tiene, es que todos en menor o mayor medida nos tuvimos que reinventar de alguna manera, en lo social, lo laboral. Empezar a buscar soluciones de emergencia para poder afrontar la situación”, cuenta Rilo.


La atención a la gran cantidad de personas que desarrollan este deporte se segmenta por grupos. Por un lado están los chicos de la escuela de tenis. Fer explica que “todas las semanas hacemos tres clases de escuela también vía Zoom con diferentes grupos. Lo que habitualmente hacemos en diferentes días, acá los juntamos en un horario y se convocan a los chicos de cada nivel y de categoría”.

Por otra parte, están aquellos que compiten y entrenan defendiendo los colores del club con la problemática fáctica de no contar con el espacio necesario para realizar el deporte dentro del hogar. No todos tienen parques o un patio que les permita moverse con raqueta en mano. Sin embargo, la preparadora física Juliana Varisco diagrama semanalmente planes de entrenamientos aplicados al tenis en los gestos técnicos, para prevenir lesiones, módulos intermitentes por series, etc. “Con los chicos que juegan interclubes y que hacen el entrenamiento, desde el punto de vista práctico es muy complejo por una cuestión de comodidades. De todas formas, cumplen con una rutina física que dos veces por semana también con videollamada les manda la preparadora física Juliana. Otros dos días mantienen comunicaciones con los entrenadores, donde se ven más temas tácticos y de juego como la importancia de utilizar diferentes golpes y demás”.

Por último están los adultos. Quienes juegan y compiten también en el Polideportivo, y merecen una atención especial; porque más allá del período de cuarentena las responsabilidades de cada uno no descansan. “Con los adultos es lo más complejo, por los tiempos. Hay muchos que siguen trabajando, ocupándose de sus hijos con las tareas del colegio en casa. De todas formas, seguimos teniendo contacto con desafíos, trivias; más que nada para seguir comunicados”.

Para Fer, lo que toca vivir por estos tiempos no tiene registro alguno en su gran experiencia en el club. “Lo que estamos viviendo a raíz del Covid-19, este aislamiento que provoca y las consecuencias que pueda acarrear socioeconómicas, es la primera situación realmente extrema que me toca atravesar en 35 años de profesión. Nunca antes me había tocado vivir algo similar, habiendo atravesado varias crisis económicas”.

No todo es deportivo. También, en ese contacto diario semanal, hay mucha docencia y contención por los tiempos que corren. Estar cerca, aún en la distancia, suele ser reparador y de sustento en estos casos. “Es todo un desafío poder desarrollar acciones. Las charlas de zoom, live de Instagram, videollamadas, videoconferencias, rutinas de entrenamiento, desafíos o trivias para poder mantener activos a quienes practican la actividad y necesitan en muchos casos bajar los niveles de ansiedad, adrenalina, stress, que la actividad deportiva semanal les provee”.

“Lo único que puedo remarcar como experiencia positiva de esta circunstancia es haber podido crecer un poco en el plano profesional, teniéndome que adaptar a una forma y modalidad de enseñanza totalmente nueva. Seguramente a futuro, cuando todo esto vuelva a la normalidad, lo seguiré utilizando como una herramienta más de trabajo”, afirma el mítico entrenador poniendo en valor cada uno de los instrumentos que fue sumando en estos complicados días.

El Tenis en Vélez no descansa ni se detiene. Como siempre va por más, con un gran grupo de trabajo encabezado por Rilo y un gran caudal societario que aún en cuarentena sigue fiel al deporte.

Todos esperan el contacto vía Zoom, para sentirse en casa, en su otra casa.