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Mariana Pineda, la joven figura del Hóckey Velezano

Pineda y su protector bucal asomándose, imagen de una crack en potencia.
Por Diego Guitian

En medio de un mundo paralizado a causa de una pandemia que golpea fuerte, los sueños no se detienen. Mariana Pineda tiene varios dentro del Hóckey sobre Césped, y es de acuerdo a su presente y proyección, la figura de Vélez en una actividad que no para de crecer.

A sus 19 años, sabe que el mundo le pertenece. Pero claro, en medio de la paranoia que se vive actualmente a causa del Coronavirus, le resulta bastante ajeno vivir en un espacio tan limitado y preocupada. Así es el distanciamiento social que todos experimentan por estos días, pero Mariana Pineda no deja de pensar en la pasión que le despierta el Hockey sobre Césped y defender los colores de Vélez

En la localidad de bonaerense de Moreno, intenta vivir su "encierro". Ponerle onda es la clave en cuanto a conciencia sanitaria refiere. "Entreno desde casa, los primeros días salí a correr pero a medida que todo se fue alterando, me quedé adentro. Trato de mantener una intensidad dentro de todo equilibrada y por suerte cuento con un amplio espacio para hacer pasadas de 5 segundos y realizar la rutina que nos mandó el Profe. La idea es mantenerme en ritmo para que no me cueste tanto la vuelta pero siempre, disfrutando", destaca la volante polifuncional que transita el segundo año de la Primera División Tira A.

Suspendidas las actividades en el Club que recorre desde temprana edad, Marian, como la llaman sus compañeras y amigas, vive con expectativa el año que se viene por delante: será el debut de Vélez en la Primera B, tras el histórico ascenso conseguido a la segunda categoría nacional del deporte de los palos y las bochas. "Hay muchos cambios, por caso los entrenadores nuevos; fueron modificaciones tan rotundas como necesarias. Se sumaron jugadoras nuevas, con muy buen nivel y ganas de ser mejores. Ya formar parte de la B supone un entrenamiento distinto, mas exigente y si queremos ser mejores debemos trabajar fuerte. Entender el ritmo de juego, la dinámica y la velocidad que deberemos afrontar este año es la meta principal de todo el equipo. Y lo tenemos muy en claro".

Para entender las ilusiones que despiertan las Fortineras en la nueva categoría, hay que remontarse a lo que fue la temporada pasada donde el hockey de la institución vivió un año inolvidable. "El 2019 fue clave pero en 2018 desarrollamos una experiencia eficaz, donde mejoramos detalles para potenciar el nivel del juego que mostramos el año pasado. Siempre supimos que estábamos para más y lo demostramos", destaca Pineda, sin quitar la mira en todo lo que se viene: "Me imagino un torneo complicado pero lindo porque nosotras tenemos lo nuestro y hay que aprovecharlo. También somos conscientes del cambio, en lo técnico y lo físico, pero lo sabemos y la confianza que nos define será la clave. Las expectativas son muy buenas".

El 29 de septiembre de 2000 fue un punto de ruptura en el mundo del hockey argentino. La primera medalla olímpica conseguida por el seleccionado femenino, en Sydney (Australia), le dio vida al mote Las Leonas. Mariana nació tres meses después, un 3 de enero de 2001. Sin dudas que lo hecho por Magdalena Aicega, Karina Masotta, Vanina Oneto y una joven Luciana Aymar, influenciaron para que tiempo después, la escuela primaria a la que concurrió Pineda, ofreciera entre sus disciplinas Hockey sobre Césped. "Estuve un año en esa escuelita, y pasé a Vélez. Comencé en la Tira C y luego pasé a la Tira A y ahí me di cuenta que el cambio fue rotundo pero empecé a enamorarme de este deporte", señala la mejor jugadora que tiene la Institución, que el año pasado tuvo sus primeros entrenamientos con la Selección Nacional Juvenil al ser convocada a Las Leoncitas.

 "Ya sea la temporada que tuve con Vélez, o haber viajado con el Sub 18 al interior, resultó de gran valía y eso motivó a que me llamen a las Leoncitas. Estar ahí me hizo ver que las condiciones las tengo pero debo seguir entrenando mucho más. La clave del éxito es entrenar duro y entender que, sosteniendo y aguantando lo psicológico que demanda la actividad, puedo ser protagonista de estar en ese entorno".

La protagonista despierta ilusiones con el fulgor de su juego tan inteligente como intrépido, dentro de una estructura colectiva formada mayormente en casa. "En el hockey femenino hay un alto nivel de jugadoras de inferiores. Creo que el plus que brindaron las bases fue primordial, tanto en lo físico como en la técnica de cada deportista. Vélez por lo general es un club donde la competencia no sobrepasa los valores y ese lugar ganado por las inferiores se dio por la experiencia que se contaba de antes. Nos dieron confianza y nosotras lo aprovechamos", enfatiza Pineda, compañera de otras integrantes de su misma camada, como Agustina Ferraz, Agostina Bertini, Chiara Cioccale, entre otras, que conforman el primer equipo fortinero.

A la espera de retomar la actividad para encarar el certamen de Primera B, Marucha también se desenvuelve desde este año, como entrenadora de Octava y Novena junto a Analía Pantano. Y sus sensaciones son indescriptibles. "Siento mucha felicidad por estar en este lugar, valoro un montón que me tengan en cuenta y más que disfruto este deporte porque siento amor por el hockey y por el lugar en el que estoy, donde recibí grandes enseñanzas. Disfruto formar parte del crecimiento de las más pequeñas, así como mostrarles lo que es la pasión y lo que significa tener la camiseta de Vélez puesta".

Condiciones prodigiosas y un marcado sentido de pertenencia por el Club que le dio todo. No hay pandemia que detenga los sueños de Mariana Pineda mientras en su Moreno natal, se prepara para volver aún más fuerte.