El primer cruce oficial entre Vélez y Deportivo Riestra finalmente y de manera agónica tuvo resultado positivo para El Fortín. Luego de un mal primer tiempo donde el equipo confundió los caminos y el rival se fue al descanso en absoluta justicia con el marcador a su favor, el complemento ofreció una mejor versión y tras un desenlance frenético, los dirigidos por Gustavo Quinteros cantaron victoria porque tuvieron el ímpetu de ir a buscarla en todo el complemento.
Vélez llegó al Estadio Guillermo Laza con la firme convicción de redoblar esfuerzos para continuar en el camino de la victoria, luego de vencer el pasado viernes a Gimnasia. Costó hacer pie en la soleda tarde de Villa Soldati, porque de entrada los Malevos ofrecieron un mejor funcionamiento en base a sus herramientas: jugar largo y salteando espacios para encontrar conexión entre sus hombres de punta, Nicolás Benegas y Jonathan Herrera.
Así fue que a través de un lateral que Nicolás Dematei sacó varios metros por delante del lugar que correspondía, Herrera pivoteó en el área y descargó para Mauro Ortíz quien desde la medialuna sentenció a Tomás Marchiori con un remate bajo contra el poste. Más allá del error arbitral, floja respuesta de Vélez defendiendo y Riestra encontró lo que había buscado a su manera.
En los minutos finales de la primera etapa, El Fortín ensayó una respuesta con un cabezazo de Francisco Pizzini que se fue alto, igual que un remate de Claudio Aquino. Había que barajar y dar de nuevo para encontrar un funcionamiento más óptimo.
Y en ese camino se plantó Vélez, que en los segundos 45 minutos comenzó pararse en campo rival con mayor decisión. De entrada tuvo el empate Rodrigo Piñeiro, pero por poco no llegó a conectar Pizzini. Con los ingresos de Agustín Bouzat y Abiel Osorio el equipo encontró un mejor rumbo en ataque, y de una "avivada" de Aquino para sacar largo un lateral como suele hacer, Brian Romero, de volea, empalmó la pelota y descolocó a toda la defensa local para el 1-1.
De ahí en adelante, salvo un estupendo mano a mano que Marchiori le tapó a Maximiliano Rodríguez, todo fue de la visita. Otra vez Aquino, cuándo no, casi convierte un gol olímpico de no ser por la gran respuesta de Ignacio Arce y en la siguiente acción un despeje de Alan Barrionuevo en la línea impidió que el 2-1 llegara antes.
Con los de Christian Fabbiani cada vez más atrás, El Fortín nunca dejó de insistir y obtuvo la mejor recompensa. A la cancha Lenny Lobato y Thiago Vecino, haciendo su estreno con la V. Y tras un centro perfecto de Aquino, el atacante uruguayo cabeceó como indica el manual, de pique al suelo, sin embargo Arce se lució con una gran atajada...la pelota se iba al córner pero Osorio la volvió a meter al corazón del área chica, para que Lenny inflara la red con un zurdazo inapelable.
Otra vez sobre el final, ahora sin lluvia y con un sol radiante, agónicamente Vélez encontró el triunfo. Con mucho por mejorar, sumando tres puntos claves, se abre paso en la senda triunfal que tanto añoraba. Un envión perfecto para volver a jugar en 72 horas ante Huracán en Liniers y el próximo miércoles con Sportivo Las Parejas por Copa Argentina.