Copa

Vélez 0 (3) - Boca 0 (4)

Luego de empatar 0-0 en el tiempo reglamentario y fallar un penal en el último minuto, Vélez quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Argentina tras caer 4-3 ante Boca Juniors en la definición desde los doce pasos.

Foto: Hernán Mauricio
Por Diego Guitian Foto: Hernán Mauricio

Otra vez el mismo desenlace. Vélez volvió a quedarse en el camino de la Copa Argentina, una competencia que una vez más le fue esquiva. En el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, esta vez fue Boca, en los octavos de final, quien terminó cerrando la puerta después de un empate sin goles durante los 90 minutos y una definición por penales. 

El Fortín tuvo la oportunidad de cambiar la historia sobre la hora, pero el palo le negó el grito a Dilan Godoy. Duele, claro que sí. Pero el fútbol no permite quedarse demasiado tiempo mirando hacia atrás: habrá que levantarse y volver a intentarlo.

Se tomó su tiempo el partido para empezar a mostrar un equipo protagonista. Recién a los 9 minutos, Ronaldo Martínez, en su estreno en El Fortín, tuvo su primer encuentro con la pelota, a través de un cabezazo que se fue desviado luego de un córner ejecutado por Alex Verón. También Manuel Lanzini buscó desde un tiro libre, pero la pelota pegó en la cara externa de la red. Durante los primeros 20 minutos fue Vélez quien intentó un poco más, en medio de un dinámico cruce, con pierna fuerte y presión constante entre líneas.

Boca, de a poco, comenzó a tomar la manija de la etapa inicial. Primero llegó con una acción en la que Tomás Marchiori le ahogó el grito a Belmonte y, tras el rebote, Ascacibar vio cómo su disparo se desviaba al tiro de esquina luego de rebotar en Lisandro Magallán.

Ronaldo Martínez vivió su estreno como titular en Vélez. (Foto: Hernán Mauricio).

El Xeneize comenzó a ganar las segundas pelotas y, a partir del manejo de Paredes, logró pararse mejor en el campo. Así empezó a generar mayor peligro en el área velezana: primero, a través de un cabezazo en contra de Elías Gómez que encontró muy despierto a Marchiori para desbaratar la acción; luego, con una llegada muy clara en la que Belmonte, solo frente al arco, definió por encima del travesaño.

Antes del final del primer capítulo, cuando corría el minuto 42, Alex Verón presionó un error en la salida de Boca, llegó hasta el fondo y lanzó el centro atrás. Matías Pellegrini, llegando a la carrera, remató por encima del horizontal. Al entretiempo, a refrescar ideas.

Para los 45 minutos finales hubo que esperar un buen rato para ver a un Vélez diferente. El rival salió a buscar desde el arranque y estuvo cerca de encontrar la ventaja. Los minutos fueron pasando y, más allá del dominio Xeneize, El Fortín cambió la cara con los cambios.

Los ingresos de Dilan Godoy, Juan Policella, Luca Feler y Simón Escobar, todos entre los 16 y los 36 minutos, le fueron dando mayor profundidad en los últimos metros. Godoy estuvo muy cerca de marcar tras controlar la pelota dentro del área y quedar muy exigido ante el achique de Álvaro Montero.

Y cuando parecía que la historia se encaminaba inevitablemente hacia los penales, llegó la gran oportunidad. En el minuto 44, Escobar fue derribado dentro del área y Vélez tuvo en sus pies la posibilidad de torcer el destino. Dilan Godoy se hizo cargo de la pelota y remató con decisión, pero el palo se interpuso entre el Fortín y el grito de gol.

El empate sin goles llevó la definición a los doce pasos. Allí, Joaquín García, Simón Escobar y Rodrigo Aliendro convirtieron sus ejecuciones, mientras que Elías Gómez y Thiago Silvero no pudieron hacerlo. Del otro lado, Tomás Marchiori le contuvo el disparo a Enner Valencia, aunque Boca fue más efectivo y terminó quedándose con la clasificación.

La eliminación duele, como tantas veces en esta Copa Argentina tan esquiva para El Fortín. Pero no hay otro camino que levantarse y volver a la lucha. Porque el fútbol, incluso después de los golpes más duros, siempre ofrece una nueva oportunidad.

Este sábado, ante Estudiantes, en casa y con nuestra gente, será momento de volver a ponerse de pie y apuntalar el invicto en el Torneo Clausura.

¡A levantarse, Fortín!