Pasar la barrera centenaria y ya pensar en el bicentenario. El que vivirán nuestros hijos tal vez, nuestros nietos; la sangre liada al Fortín. Entrar en la elite de los clubes que se engrandecen con el acceso all inclusive de los tres dígitos de edad y seguir sumando experiencia y grandeza en cada año. Mantener lo cosechado y seguir con el plan inalterable de expansión hacia nuevos horizontes, con la certeza y la firme representación de ser siempre el Club Atlético Vélez Sarsfield.
En estos 103 años de vida, la premisa y el objetivo siguen siendo los mismos. Bregar porque los cimientos del Fortín sigan siendo tan firmes como hasta ahora y que la institución sea el único fin que justifique todos los medios.
Vestirse con 103 años para una institución como Vélez Sarsfield es la confirmación del buen camino trazado y recorrido. Es moverse hoy en día en la estructura firme que ladrillo a ladrillo supo levantarse ayer; y que será el cimiento para continuar camino mañana. Es vestirse de Marín Moreno, de Don Pepe Amalfitani, de José Feijoo, de Raúl Gámez; y de tantos otros. Es tomar decisiones con la institución como primer objetivo; y que el segundo también siga siendo la institución. Porque eso, desde nuestra parte, es ser grandes.
Es sentarse a ver un partido en aquella cancha de Basualdo, mientras un team de Vélez comienza a forjar desde el resultado una historia grande. Es alquilarse un palco en el Fortín para admirar a los Rugilo, los Spineto, los Huss, los Allegri, los Ferraro, los Willington, los Carone, los Bianchi, los Chilavert, los Cubero, los Romerito; y sentir que el fuego sagrado es el mismo mantenido inalterable, año tras año, fecha tras fecha, equipo tras equipo. Es tomar por asalto el Morumbí una noche perdida de Agosto y gritar bien fuerte que América se llama Vélez. O tal vez, irrumpir en la paz de oriente para posarse sobre las manos al mundo entero. Es rumbearse al destino deseado con la seguridad del éxito rotundo. O simplemente demostrando la grandeza de una institución más allá de un equipo de fútbol como en el pasado y reciente obtención del Torneo Inicial 2012, donde una nueva estrella se plantó para siempre en la constelación que hoy iluminan el escudo. Vélez hoy es una marca de seriedad, coherencia y prestigio. Aquí o allá, sea donde sea; Vélez siempre fue Vélez.
Hoy entramos a una nueva etapa en la vida de un club que supo alimentar su grandeza. Hoy el mapa futbolístico lo presenta a Vélez como una de las máximas potencias del Fútbol Argentino y ese prestigio ganado debe ser para el goce de todo el pueblo fortinero y cuidado al máximo. Vamos tras el anhelo y el sueño de conquistar una vez más el trofeo continental más grande en este 2013.
Hoy cumplimos 103 años de gloriosa existencia. Hoy estamos viviendo un nuevo año mirando a todo el Fútbol Argentino desde arriba. Salud Vélez Sarsfield.