Básquet

3x3 vale un millón

Un hermoso sábado en el Fortín. Foto: Nicolás Lepore
Por Carlos Martino

Este sábado se realizó una nueva edición del Torneo 3v3 de Básquet en el Polideportivo, donde se dieron cita una gran cantidad de jóvenes en una jornada inolvidable.

Las voces una tarde volvieron a escucharse. El rebote de la pelota, la caricia sonora en la red tras una canasta. Las canchas de Básquet del Polideportivo del club volvieron a respirar competencia.

Desde las 10 de la mañana y pasadas las 17horas, se compitió en una forma fantástica en el Torneo 3v3 con ránking FIBA, contando con árbitros, tableros de tiempos de posesión y oficiales de mesa, tratando de lograr un juego lo más oficial y formal posible.

La competencia agrupó a equipos U15 y U17 masculinos y femeninos de clubes del AMBA, buscando partido a partido alzarse con la coronación en cada uno de los juegos en dónde dejaron todo. Categorías muy golpeadas ante la falta de roce, de competencia debido al tiempo que la pandemia las alejó de las canchas.

Fueron 18 equipos para la rama masculina y 12 para la femenina; entre los que aparecían varios equipos de Vélez que tuvieron acción, como también Indios de Moreno, Independiente, Española, Arquitectura, GVP; entre otros.

Gabriel Gusso, entrenador de la División de Honor Damas y un emblema del Básquet velezano, remarcó la importancia de poder albergar en las instalaciones del club estos juegos.

"Estamos muy contentos con el trabajo que pudimos realizar para que se pueda hacer este evento acá en Vélez y que sea inclusivo. Por suerte el tiempo ayudó bastante, pudimos pasar una muy linda jornada y ellos pudieron volver a la competencia", apuntó Gabriel.

El aire libre, el sol y las canchas cumpliendo con el perfecto protocolo se sumaron a la infatigable labor de todos. "La infraestructura del club nos permite esto, ya que siempre está a la altura de las circunstancias. Está el trabajo de los dirigentes, de la subcomisión de básquet; mucha gente que trabajó para que el evento se pueda realizar. Más allá del trabajo de los coordinadores, detrás hay un muy buen grupo de trabajo".

Fue una fiesta. Una verdadera fiesta sonora y deportiva. Todos volvieron a respirar Básquet; al punto tal que la coronación a los mejores del torneo fue anecdótico.

Bastaba ver los rostros de quienes jugaban y mucho más de los que acompañaron esta tarde y cada día de encierro. Felicidad plena y absoluta. "Vino mucha gente, algo que fue muy bueno. Los padres están contentos de haber participado, de haber venido y de volver a ver a sus hijos e hijas compitiendo nuevamente. Además, hicimos jugar a los padres también un rato para que tengan esa integración", finalizó Gusso.

El Poli recibió la presencia de jóvenes y padres.