Fútbol Amateur

Toto Eterno

En la Villa Olímpica o en cualquier punto de Vélez donde hubiese un Juvenil: ahí estaba Toto.

El 17 de agosto de 1934 nacía Salvador Calvanese. Hoy cumpliría 86 quien lamentablemente nos dejara el pasado 5 de noviembre. A fuerza de trabajo y una gran capacidad para entender el fútbol, el Toto fue uno de los más destacados formadores que tuvo La Fábrica velezana.

Técnicos de Divisiones Infanto Juveniles puede tener cualquier Club de fútbol pero Maestros que te formen como jugador y persona, muy pocos. Vélez Sarsfield se ha dado el lujo (y se lo sigue dando) de contar con excelentes profesionales en su cantera, pero un puñado de elegidos logran el reconocimiento unánime. Salvador Toto Calvanese fue, es y será ese entrenador que colaboró en gran forma para moldear a los futbolistas que tanta alegría nos dieron.

Nacido en Buenos Aires, desde muy chico cultivó su amor por la "redonda". De joven arrancó su carrera profesional en Ferrocarril Oeste (1953-1957), Atlanta (1958-1959 donde obtuvo el único título del Bohemio en Primera, La Copa Suecia 1958). Su potencia como delantero dueño de una gran capacidad goleadora lo llevaron a la tierra de sus antepasados: en Italia jugó en el Génova (1959-1960), Juventus (1962), tres etapas en el Catania entre 1960-1962 y 1963-1967 y también formó parte de las filas del Atalanta (1963). Siempre en Primera División, lo que hoy conocemos como Calcio.

Tras retirarse profesionalmente como futbolista, comenzó a cultivar uno de sus mejores perfiles. Como entrenador dirigió al Siracusa en el ascenso italiano (C1) entre 1972-1974. De a poco, sus ganas de volver a la Argentina no se hicieron esperar. Pegó la vuelta y en 1982 comenzó su idilio eterno con El Fortín.

Impulsivo, de un carácter muy fuerte pero siempre dentro del marco que otorgaba ser buena persona. Muy escuchado por sus dirigidos con ese vozarrón que lo distinguía. Si Vélez es el único Campeón del Mundo que entre su XI titular tiene a 7 jugadores formados en sus Divisiones Inferiores es porque el Toto algo tuvo que ver. O bastante, para pulir los diamantes en bruto que nos obsequiaron una vitrina repleta de copas: Christian Bassedas, Marcelo Gómez, Héctor Almandoz, Raúl Cardozo, José Oscar Flores y tantos más. Incluso los más jóvenes de aquellos dorados años, Guillermo MorigiPatricio Camps o Martín Posse. Y las siguientes camadas también pasaron por sus enseñanzas. Por eso no es de extrañar que varios de los jóvenes que hoy integran la cantera velezana, recuerden con emoción alguna palabra o consejo del Toto.

Su historia con Vélez tuvo punto de partida y aunque hoy ya no esté junto a nosotros, jamás tendrá un final. Ese Tano cabrón pero humilde, sano, y con la emoción a flor de piel, seguirá sobrevolando las canchas de la Villa Olímpica porque desde su llegada al Fortín, nada fue igual que antes y desde su impronta como formador, cambió la vida futbolística del Club para siempre.

Ojo clínico. El Toto en una de sus tantas mañanas sabatinas observando jugadores de la cantera junto a Guillermo Morigi.