Fútbol Amateur

Máximo Perrone: “Cuando pienso en Vélez sólo quiero entrar y jugar”

Por Diego Guitian

En los tiempos que corren, la Sexta División es el umbral de la Primera. Máximo Perrone, capitán de la Categoría 2003, ya firmó su primer contrato profesional el año pasado y se ilusiona con lo que viene en base a un juego elegante con una zurda que promete.

Hace años que La Fábrica de inferiores busca imprimirle a sus juveniles una idea: ser protagonistas desde el juego en cualquier cancha. La idea de jugar al ras del piso es la matriz de cualquier enseñanza que pregonan los formadores de Vélez. Y dependiendo la calidad del equipo que tengan entre sus manos, se puede lograr en mayor o menor medida, pero siempre se intenta. La Categoría 2003, hoy Sexta División, es lisa y llanamente no solo la mejor entre las Inferiores Fortineras sino que ocupa un destacado puesto entre todos los conjuntos juveniles de Argentina.

En su corto historial de Juveniles fue: Campeona Invicta en Novena, Campeona y Subcampeona en Octava y también se quedó con el 2° puesto en Séptima. Está ahí, siempre en la discusión de cualquier título porque despliega un fútbol que da gusto ver. Y siempre con mentalidad ganadora. Con esos rótulos, aparecen varios nombres que en el mediano plazo ojalá la descosan también en Primera, pero uno de sus mediocampistas y capitán, lleva la batuta: Máximo Perrone (7-1-2003, Capital Federal) es el zurdo que mueve la pelota y sorprende a propios y extraños por su madurez conceptual que lo convierte en un mediocampista moderno, completo y de gran futuro. Por reunir esas destacables condiciones el año pasado el Club decidió y pautó la firma de su primer contrato profesional.

Desde la comodidad de su hogar, toma el balón, levanta la cabeza y empieza a desarrollar su juego. "La estoy tratando de llevar lo mejor posible la cuarentena, de sacarle lo positivo a todo esto. Mis días empiezan a la mañana cuando entreno vía Zoom con el resto del Plantel, a la tarde descanso y juego a la play, despues vuelvo a entrenar y a la noche leo algún libro. Me gusta la economía y bueno, voy investigando sobre autores clásicos de distintas corrientes".

La 2003 tiene bien ganado su respeto en Inferiores. Más allá de las coronaciones o segundos puestos, sus números son demoledores en tres años de competencia: 59 victorias, 21 empates y 5 derrotas; un 70,1 % de efectividad. Perrone asegura que forma parte de un grupo que es "un lujo. Jugamos muy buen futbol, inusual para las juveniles y sabemos ganar pero también perder", remarca dejando en claro que "la victoria es un premio por lo que hiciste bien, y la derrota siempre la tomo como una experiencia para aprender y mejorar". clarito el capitán.

El año de Sexta se toma como un posible momento de quiebre. Muchos juveniles han saltado al primer equipo en los últimos tiempos pero también supone una madurez en todo aspecto que no siempre se vislumbra. Saboreando ese deseo, Perrone asegura que "se venía un año muy lindo, ya que entrábamos en una etapa de madurez hacia lo que es la Primera. Con el tecnico (Juan José Griecco) tenemos buena conexión, estábamos tratando de llevar al maximo su idea futbolística y también nos remarca que hay que estar listos para subir en cualquier momento. Nos preparamos para hacer un cambio en los aspectos futbolístico, fisico y mental; así lo tomamos".

Desde su arribo a la Institución a sus 6 años, Maxi se fue desempeñando en sus inicios como enganche, volante externo y también como delantero hasta que el entrenador Cristian Gómez, hoy técnico de la Cuarta de Independiente, lo paró de doble 5. Y ahí se quedó porque la pelota pasa mucho por dicha zona del campo y a él le gusta tenerla. De a poco le agregó agresividad y dinámica a su juego, donde llama la atención su calidad para jugar a uno o dos toques. ¿En qué momento entendió cuándo debe elegir uno u otro recurso? El pibe responde: "Trato de ser completo pero tengo cosas para mejorar. En realidad siempre jugué así, pero no veo como que sea una u otra, sino en elegir cuando trasladar y cuando jugar en uno o dos tiempos".

Dice no tener un referente al que observe tiempo completo, pero sí mira a Fernando Gago, Nico Domínguez y Nacho Fernández. Al igual que ellos, Máximo selló un vínculo contractual a temprana edad luego de su muy buen 2019 junto a la Selección Argentina Sub 16. Así fue que El Fortín decidió blindar a una de sus promesas: "No me cambió en la responsabilidad, pero me pone contento que un club como Vélez me reconozca con un contrato. ¿Si me condiciona a tener que dar más? No lo siento como una exigencia extra porque sigo trabajando como siempre lo hice".

Este volante central mixto, es el jovencito del que habló Gabriel Heinze en una de sus últimas conferencias como técnico del primer equipo. Y también es el mismo que se desvive por agarrar una pelota, su mejor compañera en el deporte que ama. Por eso no resulta extraño que finalice la nota diciendo: "Yo a Vélez desde lo futbolístico lo veo como mi vida, desde los 6 años que estoy acá. Cuando pienso en este Club tengo ganas de entrar a la cancha a jugar".

Tranqui, Maxi. Ya llegará ese momento en que todos nos daremos el gusto de verte en el Amalfitani con tu zurda elegante, la fina estampa que te caracteriza y con la cual estás escribiendo los primeros capítulos de tu prometedora historia.