Fútbol Amateur

Destacado Fecha 6: Álvaro Marín

Dos goles le alcanzaron para dejar al equipo en la punta y consolidar su mejor momento desde que llegó a Vélez. Nacido futbolísticamente en Liniers de Bahía Blanca, Álvaro Marín es el máximo artillero de la Séptima en el torneo y como todo goleador, va por más.

Por Diego Guitian

Todas las historias de los pibes de pensión se parecen. El desarraigo como punto de partida, los iguala y hacerse fuertes cuando las penas son más duras, mucho más. Vivir debajo de la Platea Sur los vuelve pares: los consolida como grupo de compañeros y amigos a tantos kilómetros fuera de casa; les amortigua los golpes. Por supuesto que algunos bajan la guardia y no llegan y otros, forjan sueños con persistencia. Así parece que es la vida de Álvaro Marín (26-2-2003, Bahía Blanca), quien arribó al Fortín el año pasado para intentar ganarse un lugar en la Octava, un equipo que jugaba bárbaro y salía de memoria, pero que no parecía consederle muchas oportunidades a los que completaban la plantilla.

En 2019 la historia arrancó distinta para el Flaco, este centrodelantero espigado de 1,83 m. y 72 kg. Ante la fractura en uno de sus pies de Francisco Pozzo, el 9 titular del equipo, se ganó un lugar a fuerza de goles: marcó 6 en Liga Metropolitana -el certamen paralelo- y lleva 5 en AFA. A  puro grito, empezó a devolver la confianza que le brindaron, como los dos del sábado ante Rosario Central para la victoria 2-0: el primero con un cabezazo letal y el segundo, acomodando la pelota contra una palo con cara interna de su pie derecho.

Sobre el andar de la Séptima -el equipo marcha puntero con 14 unidades (G 4 y E 2)- Álvaro asegura que "veo al grupo con mas confianza que antes, y con sed de revancha de los dos torneos pasados, la final por penales perdida en Octava y no haber llegado a las últimas instancias en el primer certamen del año". Optimista de cara a lo que viene con ocho fechas por jugar, asegura: "Nos quedan cruces muy difíciles e importantes que nos servirán para saber a qué altura estamos, pero tengo toda la confianza que daremos todo hasta el final para ser campeones de nuevo".

Para a disfrutar de este presente, Marín fue sorteando algunos obstáculos. Si bien estar lejos de la familia no es nada fácil, su adpatación a Buenos Aires fue más sencilla que la de otros chicos porque acá viven su tía y su hermana. Sumado a que su papá viaja seguido por trabajo, Álvaro sólo tuvo que preocuparse por lograr asentarse en el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, donde hoy cursa 4° año.

"Al principio costó pero después me acomodé. Me ayudó mucho Luisina Toscano, del Departamento de Apoyo y Orientación Escolar (DAOE). El colegio es muy exigente, sin embargo está lleno de buenos docentes y de muy buenas personas, como también de amigos que me dan una mano".

-¿Te acordás cómo fueron las pruebas para llegar a Vélez?

-Yo jugaba en Liniers de Bahía Blanca, un club que quiero mucho. Allá me vio Hermes Campos y me trajo a tres pruebas durante 2017. Recuerdo que la primera allá, hice todo bien pero no podía hacer un gol. Hermes me armó un uno contra uno para que defina y recién al tercer intento, pude convertir, estaba muy nervioso pero me dio una mano importante.

-¿Y la adaptación futbolística? ¿Costó?

-Sinceramente pensé que me iba a costar más en lo físico pero me preparé muy bien en el verano y noté muy poca diferencia, pero después en lo futbolístico sí fue duro, más que nada en jugar y decidir rápido porque la intensidad es otra con respecto al juego en Bahía.

-Y ni que hablar si tu equipo es la 2003 de Vélez, uno de los mejores conjuntos juveniles del país.

-Sin dudas. No fue fácil ganarme un lugar. Por suerte en mi primer partido el año pasado debuté con un gol ante Talleres. Después jugué en Liga, donde marqué 6 goles para ganar confianza y demostrar lo que soy cuando me tocaba jugar en AFA donde por suerte este año se me abrió el arco.

-Siendo delantero, ¿Cómo manejás una sequía goleadora?

-Trato de no volverme loco y seguir intentando definir tranquilo, pero hay veces que por falta de concentración o confianza pateo apurado o sin dirección. Este Torneo, ante Independiente, tuve muchas chances y no pude convertir, y contra Huracan pude terminar con esa sequía marcando los dos goles del triunfo.

-Definite como jugador.

-Creo que soy un 9 técnico, intento leer las jugadas y moverme mucho para crear oportunidades y también para ser opción de pase y apoyar o darle aire al equipo.

Criado en las canchas del Club Atlético Liniers, el mismo que formó a Lautaro Martínez y a Agustín Bouzat, Álvaro remarca que el Chiqui ni bien se enteró que había llegado a Vélez, le ofreció darle una mano en todo lo que precisara. Pero por ahora, no hizo falta. Marín se está volviendo una carta importante en la Séptima y se ilusiona más allá de lo que puedan lograr este año. Es decir, sueña despierto: "Vélez me ayuda a sobrellevar las exigencias y me da todo. Ojalá pueda triunfar en este Club tan grande. Es mi máximo objetivo", dice convencido la Figura del último fin de semana.