''Todavía no me llevé la pelota…no se puede'', dice entre un dejo de bronca y realidad. Jugar en Inferiores implica cuidar el esférico y por supuesto que hay multa para quien lo pierde. Por eso, al convertir un Hat - Trick, ante Olimpo en el pasado 7-1 por la Fecha 3 de la Copa Campeonato, Florián Gonzalo De Jesús Monzón sabe que no puede llevarse el balón a su casa, como normalmente sucede en el fútbol grande cuando un jugador convierte un triplete.
''Es la primera vez que se me da de marcar tres goles. Gracias a Dios estoy empezando a convertir de cabeza que me estaban faltando'', cuenta este potente centrodelantero de 15 años y 1,82 de altura, algo inusual para su edad. Nació en Tucumán el 3 de enero de 2001 y volvió a los 8 años para jugar en el CEF 18. ''Allí empecé a jugar e hice todas las infantiles y en 2014, un captador de Vélez me vio y me invitó a que viniera a probarme a Buenos Aires. Por suerte puede quedar y ahora vivo en la Pensión del club''.
En Novena División le costó ganarse un lugar producto de los muy buenos delanteros que tiene la Categoría 2001, por caso Roger Rojas, Lucas Rebecchi y Brian Romero. ''El año pasado el grupo me recibió muy bien pero se complicaba sumar minutos, dado que venían de ser campeones en Infantiles y los chicos de arriba siempre convierten'', subraya Florián. De hecho, el día que él marcó los 3 tantos ante Olimpo, los nombrados anteriormente también se anotaron en la red (más el enganche, Thiago Almada) y completaron el 7-1.
Ya en Octava, Héctor Manfredi comenzó a utilizarlo desde el inicio y Monzón le devolvió al confianza a puro gol: 3 en la Etapa Clasificatoria y lleva 4 en la Copa Campeonato. ''Vendría a ser un 9 que va a todas, tengo buen cabezazo, estoy aprendiendo a usar las dos piernas y creo que estoy mejorando en entrar más en el juego, porque el año pasado no tocaba mucho la pelota'', dice con su madurez precoz y un registro de voz muy grave.
El ADN siempre tira y es así que existe raigambre de futbolista en la familia de Florián. Su padre, Pedro Damián Monzón, fue un recordado marcador central de fuerte temperamento, campeón de América y de la Copa Inercontinental con Independiente (1984) y Subcampeón del Mundo en el Mundial de Italia 90 junto a la Selección Argentina. ''Muchos me preguntan porque no salí defensor como mi viejo, pero la verdad es que me gusta hacer goles. Siempre mi papá me dio libertad para que elija donde jugar. Me enseñó muchas cosas, como por ejemplo el salto para elevarme bien en el cabezazo''.
Siendo el vértice de un ataque constante y molesto para los rivales, el ''Tucu'', como lo llaman sus compañeros, remarca que ''el año pasado fue para adaptarnos a lo que es el juego de Inferiores y este año ya sabemos cómo se juega. Nos costó mucho ir al interior, los rivales son más fuertes, pero siempre vamos con la idea de buscar tres puntos. Yo veo muy bien a la categoría y creo que estamos para dar pelea arriba este año''.
-¿Vas a ser el goleador de la 2001 esta temporada?
-Ojalá pueda hacer muchos goles para ayudar al equipo y seguir creciendo. Es un sueño estar acá, toda mi vida soñé llegar a Buenos Aires y jugar en un grande como lo es Vélez.