Buenos Aires, Lunes 4 de Marzo de 2013.(Prensa Vélez Sarsfield - Estadio José Amalfitani).
Es una pelea dura. De las más difíciles que le ha tocado afrontar en todos estos años. Quizás la más difícil. Es que no es un rival directo, o tal vez sí. No puede golear en ese terreno por más que en el campo de juego el marcador sea precisamente una goleada. Allí se destina a su suerte y por ahora no anda de rachas de la cual jactarse.
Vélez Sarsfield tiene una lucha contra las lesiones, esas que te ponen en jaque ante un encuentro, una clasificación o un semestre; sobre todo si vienen en masa. Porque en la noche del lunes, el Fortín se repuso no solo de las dos derrotas consecutivas que lo alejaron de la punta, sino también de la mano que tuvo que echar su entrenador al plantel para conformar un equipo de 11 en cancha con lo mejor de lo mejor. Encima, la victoria tan ansiada le parece salir caro, porque se retiró temprano Lucas Pratto con una contractura en la cara posterior del muslo derecho (este martes le realizarán estudios) y sobre el final Leandro Desábato se fue con una carga en el puesto más castigado por el virus de la lesión (allí faltan Gago, Cerro, Razzotti y en la Pretemporada, Cabral). Para colmo, Federico Freire se fue expulsado y complica el cuadro pensando en Belgrano.
Por eso, esta goleada y victoria ante el necesitado San Martín de San Juan, sabe a una lucha tremenda por no perder pisada a la cima (quedó a cuatro puntos) y por demostrar que puede sobreponerse a la baja de ocho jugadores habitualmente titulares.
Lo puede hacer porque en cancha tiene hombres y talento; como en el banco grandes dosis de ambas cosas. Porque el Pocho Insúa demuestra en cancha que se siente más que a gusto en Vélez y juega un fútbol de salón, demostrando y desterrando a aquellos que dicen que el puesto de enganche está en extinción. Mientras sigan apareciendo hombres con su zurda (en este caso abrió la derecha con una clase magistral para marcar el segundo del equipo), la especie estará garantizada y fuera de peligro. Insúa es hoy el conductor de Vélez, un equipo que juega su fútbol.
Porque encima, las lesiones, lo llevan a encontrar soluciones a las dudas. Porque la baja de Fernando Tobio (estaba en un gran nivel) le permitió encontrar a un Cubero mariscal del fondo, sobrándole condiciones para cubrir el puesto y hasta para ser importante en el área rival como esta noche para abrir el arco. Así apareció Gino Peruzzi por el carril cumpliendo la labor a la perfección. Como en el Centenario, cuando se lesionó Gago apareció Romerito y como esta noche Kolacha Desábato demostró que tiene hambre y piensa comérselos a todos crudos.
Así plantea la lucha Vélez a las lesiones. Porque no lo tiene a su goleador Facundo Ferreyra y Gareca le da minutos en cancha y de fogueo a Ezequiel Rescaldani; que paga su maduración con goles que no pueden ser pero que también le encuentra el gustito a jugar seguido y a marcar goles. Más que claro que Vélez se hace fuerte en la adversidad y que por ahora no baja los brazos en su lucha.
Así superó a Peñarol. Así goleó a San Martín de San Juan. Con lo que tenga y que seguramente será vital e importante irá por Córdoba a la caza de Belgrano. Así es la lucha que plantea, o mejor dicho, le plantea el destino. Vélez no se achica.
Carlos Alberto Martino
Twitter: @martineta16